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El Ministerio de Economía dice que ".... debe respetarse una regla básica según la cual un país en desarrollo, cuya relación entre su deuda y PBI supera el 40%, debe autoimponerse la generación de superávit fiscales permanentes...." Esto es estrictamente cierto. A tal punto que el Estado argentino, tendrá que tener durante los próximos cuarenta años, un superávit fiscal de aproximadamente el 4% del PBI. Para que el cociente deuda-producto, al menos no aumente, el superávit deberá ser del 1.5%. El problema, radica en que han sido muy pocos los años en los que el Estado ha podido tener, al menos déficit cero, siendo incapaz de solventar sus gastos sin necesidad de endeudarse. La tercera observación es, consecuentemente, que será muy difícil para el Estado argentino bajar su relación Deuda/PBI. El gran objetivo de la Argentina futura, será cumplir sus compromisos. Constituye un gran reto El fantasma de una nueva cesación de pagos en el futuro mediato está latente, a partir del alto nivel de endeudamiento que seguirá manteniendo el Estado nacional. Lamentablemente, la Argentina seguirá siendo vista como un país que deshonra sus deudas y deberá demostrarle al mundo, que nunca más volverá a hacerlo. Los beneficios del canje En principio, el canje de la deuda tiene repercusiones positivas, provistas de un impacto difícil de cuantificar: 1. Serán efectivizadas algunas inversiones que estaban suspendidas mientras durará el "default". Dado que ahora hay más claridad sobre lo que acontecerá en el futuro, las empresas reanudarán proyectos que llevarían a un crecimiento del empleo y, probablemente, de los salarios. De todos modos, no serían inversiones muy grandes. 2. Las expectativas de los seres humanos se guían por la racionalidad. Las empresas, así como las familias, invierten más, cuanto más pueden "leer" del futuro. Por ello, es posible que haya un aumento en el consumo de bienes durables, como inmuebles y automotores. 3. Para lograr ese efecto, es necesaria una ampliación de las líneas de crédito bancarias. A medida que se vaya elevando la demanda de produc- tos financieros, la oferta de éstos irán expandiéndose para satisfacer las crecientes solicitudes. 4. Si funciona este círculo virtuoso, para poder cumplir el aumento de los préstamos, deberán aumentar los depósitos. Para ello será preciso, a su vez, estimular a las familias a colocar su dinero en los bancos, mediante la elevación de las tasas de interés. 5. Por último, una menor quita de la deuda externa, podría haber provocado una hipotética extensión de la carga impositiva, que no debiera producirse en el porcentaje logrado. ![]() |
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