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En busca de... César Ruíz Bustelo, decidor Palabra... divino tesoro... Desde muy joven comenzó su afición por la poesía, y el tiempo fue seleccionando su oído. Buenaventura Luna y Armando Tejada Gómez son sus principales referentes poéticos, pero también se suman otras voces que enaltecen sus decires. Un cuyano de pura cepa con una voz y un modo de transmitir el mundo de las palabras que hace enorgullecer a los argentinos que hemos tenido la oportunidad de escucharlo, porque reivindica la belleza de la poesía popular de nuestro país. C.R.B. - Me gusta decir que soy decidor. No declamador, ni recitador. Esto se inició hace muchísimos años. Y estimulado por amigos, como Jorge Viñas entre otros, me largué a decir cosas. Y me propuse desde joven decir fundamentalmente la obra de los autores cuyanos. Gente que tiene una gran estatura poética pero lamentablemente poco conocida o en general salvo honrosas excepciones, como Armando Tejada Gómez o Buenaventura Luna, aunque en general son bastante desconocidos. Y mi obligación es difundir esa gente que ha hecho tanto por nuestra cultura, por nuestro folklore, por nuestra idiosincrasia, por nuestra identidad. Sin desconocer autores de otras regiones de Argentina en las que obviamente me identifico y quiero mucho. Y estimulado por eso, hace un par de años grabé dos discos compactos con poemas, todos acompañados por Jorge Viñas. Una promesa que nos teníamos con Jorge por mucho tiempo. Un buen día me decidí y las grabé en San Juan. Se las mandé, les gustó a Jorge y cuando tuvo oportunidad fue a San Juan. Me dice te musicalizo todo lo que se ha hecho. Hicimos una obra que creo no hay otra. Al menos no hemos conocido esa forma: un disco con poesía y con un fondo musical que es maravilloso. Debido al éxito que tuvimos en esas cosas, me animo a grabar las Sentencias de Buenaventura Luna, estimulado mucho por Cacho Valles con quien también viví muchas cosas. Lamentablemente -Dios sabe por qué hace las cosas- Cacho no se enteró nunca de que las grabé y fue quien más me insistió que las grabara. A los meses de su muerte se me dan las condiciones de grabarla. Dividí la obra en siete grupos -que llamo canto- y se los di a músicos representativos de San Juan y Mendoza para que le hagan el marco musical. A otros los invité a que preparen un tema de Buenaventura para incluir entre los versos recitados. Viendo este trabajo terminado sigo pensando que se trata de uno de los poetas más transcendentes del siglo pasado junto con Tejada Gómez en nuestro país. No tengo la menor duda. LP - La difusión de lo cuyano depende del mismo habitante del lugar que se queda en su comarca. ¿Qué le gustaría hacer con este trabajo que tiene una visión más universal que de la propia región? C.R.B. - Quisiera que la gente la conozca. Las Sentencias son tan ricas que lamentablemente vivimos en un mundo aturdido. Vivo en un lugar donde aún se escuchan los cantos de pajaritos y el silencio de muchas madrugadas. Es para sentarse a escucharlo. No puedo estar conversando y tener de fondo las Sentencias. La música es diferente, la escuchamos mientras hablamos pero el poema hay que sentarse a escucharlo. Entonces mi anhelo es ése. A unos le gustará más que a otros y les llegará más profundo. Pero que todo el mundo tenga la posibilidad de escucharlo. LP - ¿Esto es un hecho aislado en la obra de Buenaventura Luna o hay gente en San Juan que está tomando esta obra importante? C.R.B. - Buenaventura Luna en San Juan es un hito muy importante. Me contaba Armando Tejada Gómez -incluso Cacho Valles- no tenés idea lo que es llegar a las Islas Canarias y ser recibido por un Coro Los Sabandeños de cuarenta personas cantando Canción con todos o las Sentencias. Estamos hablando de temas que tienen trascendencia universal. En San Juan tenemos muy incorporado esto y creemos que es trascendente. Nuestra obligación y gracias al interés de ustedes es poder lograr la difusión y que todo el mundo pueda llegar a esto. LP - ¿Hasta dónde llega el idealismo de Buenaventura Luna? C.R.B. - Creo que Buenaventura Luna se murió sin saber que él estaba inventando Cosquín. Porque él quiso armar un fogón en su tierra que reuniera todos los arrieros de la tierra. Y después de su muerte se crea Cosquín que es lo que estamos viviendo hoy. Juntarnos alrededor de nuestras brasas a todos los criollos de este país. LP - ¿Qué nos puede contar de su llegada a la poesía? C.R.B. - Mi familia es muy grande: los Grafigna y los Bustelo en San Juan eran industriales de la vid. Las reuniones familiares eran muy numerosas y permanentes. Dos o tres veces por semana todos los hermanos y todos los primos. Soy el mayor de seis hermanos y mis cuatro hermanas mujeres estudiaban declamación. Entonces como quería ser protagonista porque uno nace con el ser histriónico, mis hermanas se destacaban porque eran las que decían los versitos y yo no hacía nada entonces las imitaba pero de manera jocosa. Cuando fui más grandecito entre amigos y asaltos, uno tocaba la guitarra, otro cantaba o bailaba y yo lo hacía de manera jocosa. Había aprendido un poema que es uno de los más grandes de nuestra literatura: "El nido de cóndores" de Olegario Víctor Andrade y lo decía ridiculizándolo. Y en una reunión en mi casa, mi padre que era profesor de castellano y literatura, dejó pasar un par de días y me llamó dicjéndome: ¿conocés el origen de ese poema que has dicho? Por qué no leés esto. Era el origen del poema. Y empiezo a darme cuenta de lo sacrílego de mi actitud, y empecé a decirlo en serio.Y advierto que las cosas que decía en serio creaban expectativa. Pero siempre en forma casera, entre amigos y familia. Cuando Jorge Viñas me invita a compartir su trabajo en Buenos Aires me obliga a tomarlo más en serio. Cuando dejé mi actividad comercial y cerré mis negocios ya tuve tiempo para dedicarme más a esto. LP - ¿Hay en San Juan lugares para llevar esta propuesta suya? C.R.B. - Sí. En San Juan y en Mendoza. Armando Tejada Gómez me decía lo mismo. Una vez llegué tarde a un lugar invitado para recitar. Sin saber quiénes estaban recité y el lugar estaba lleno de franceses que no hablaban castellano. Yo recito siempre y todo en castellano. La gente venía a felicitarme diciéndome con el traductor que no sabían lo que había dicho pero que los había emocionado. Es un mecanismo rarísimo este de la poesía y el de poder transmitir. Porque en definitiva es lo que siempre digo: si no siento el poema, por más artista que sea no lo voy a transmitir jamás. Primero tengo que internalizarlo y después poder transmitirlo. LP - ¿Cuál es el panorama de la música, de la poesía, de San Juan? C.R.B. - Hay gente que es muy talentosa y lamentablemente muy desconocida. Creo que después de Buenaventura Luna, Saúl Quiroga es uno de los poetas más trascendentes que tiene San Juan. Tiene cosas bellísimas y muy poco conocidas. Otro poeta de estatura singular es Raúl de la Torre que tiene poemas, canciones que son una hermosura. Otro muy conocido es Mario Bebe Flores que tiene canciones netamente cuyanas. Leonidas Escudero que tiene cosas hermosísimas. Hay muchos más, Jorge Sosa que tiene cosas muy importantes y es santafesino. LP - Deseamos que este encuentro sirva para acompañar el decir suyo a través de su obra. C.R.B. - Les agradezco a ustedes poder permitirme hacerme conocer a través de sus espacios. ![]() |
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