| |||||||||||||||||||||||||
|
|
|
|
|
Trigo: se llevan sembradas 5,5 millones de hectáreas Así lo indica el más reciente relevamiento correspondiente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. En nuestra región, tomando como dato lo ocurrido en el distrito María Juana, se lleva sembrado el 75% de la superficie prevista, aunque la misma es un 3% menor que la campaña anterior. La propagación de la siembra en el sudeste de Buenos Aires y el impulso propiciado por el humedecimiento de la semana pasada en la franja central, causó un progreso de casi 12 puntos. Intersemanalmente se sumaron más de 630 mil hectáreas que llevaron el área implantada al 40% de las 5.400.000 hectáreas planificadas con trigo de todo tipo. Las labores acusan un adelanto de casi 3% respecto al ciclo anterior, en tanto la intención del área nacional 2007/2008 mantiene un pronóstico de retracción del 3%. No obstante, como se anticipaba en anteriores informes, las distintas áreas productoras muestran modificaciones en sus planes de siembra. Cultivarán menos de lo previsto por limitaciones de humedad superficial el este de Santiago del Estero, Chaco y el noroeste de Santa Fe. Son sitios en que el plazo de siembra está a poco de concluir y donde la postergación día a día resta potencialidad productiva al cereal. Una importante cantidad de hectáreas será diferida al girasol y la soja. También sembrará menos de lo previsto el sur de La Pampa y el sudoeste de Buenos Aires donde las bajas lluvias invernales -agravadas por el efecto "La Niña"- no resultan alentadoras. Aquí la ventana de siembra es más extendida, pero una postergación prolongada en las precipitaciones, obligaría una reconversión a ciclos cortos (poco acostumbrados) que de por sí dejaría muchos lotes en el camino. Sin el impedimento hídrico y por la mejora en el valor del producto, siembran más de lo previsto en la mayor parte de Córdoba, centro-sur de Santa Fe, sudoeste de Entre Ríos y centro-norte de Buenos Aires. La importante sub-región de Mar y Sierras de Buenos Aires también parece vislumbrar planes mayores a lo previsto, sin embargo las coberturas son solo incipientes. Aquí la prolongada ventana de siembra permitiría a una proporción de productores -"indecisos"- definir a último momento con lo que muchos seguirán observando la rentabilidad que ofrece el contexto agronómico y económico. La oferta restringida de gasoil continuaba complicando a muchas localidades, sin embargo en el mercado de insumos clave ahora también se destacan complicaciones para el abastecimiento de urea. La falta de este fertilizante nitrogenado que se incorpora en la misma siembra impidió la implantación de no pocos lotes. Los nacimientos y el desarrollo de los primeros estadíos permanecen aletargados por el frío. El establecimiento general de los lotes es bueno aunque se destaca el empeoramiento que sufren los cuadros del extremo sur bonaerense carente de humedad. Mientras los plantíos del Noroeste Argentino (NOA) evolucionan favorablemente la etapa de macollaje los que se habían planificado en el Nordeste (NEA) -este de Santiago del Estero, Chaco y el lindante noroeste de Santa Fe- persisten sin posibilidades de siembra por la seca superficial. En esta zona la ventana de siembra concluirá en pocos días. Siembras posteriores tornarían muy riesgosa la etapa clave de floración (menos potencial de rinde) por lo que muchos productores recortaron sus planes superficiales en favor de los cultivos estivales. Así en comparación a la campaña pasada y fundamentalmente por la retracción del NEA, el conjunto de zonas norteñas extra-pampeanas tendrían una retracción superior al 15%. Cabe recordar que a inicios de junio de 2006 gran parte del NEA había sido beneficiado por lluvias inusualmente abundantes que dispararon la intención de sembrar. Contrariamente, en los suelos de Córdoba la mayor disponibilidad de humedad ha permitido expandir la superficie. El noroeste cordobés (limitado el año pasado) tendría una expansión cercana al 12-15%. Esta zona comprendida entre San Francisco del Chañar y Jesús María concluyó las siembras y sus lotes más adelantados macollan favorablemente. El nordeste en torno a Porteña tendría una retracción de sólo un 2-3%, bastante menos de lo que suponían en un principio. Se han constatado expansiones moderadas también por mejor condición hídrica en el centro mediterráneo lindante a Oncativo donde ya llevan sembrado cerca del 85%. En los partidos líderes de Marcos Juárez y Unión la intención considerada similar o ligeramente superior (hasta +5%) al año pasado, se ha completado en un 85 a 100%. Los aumentos porcentuales más importantes de la provincia mediterránea se ubicarían en el sudoeste, sitio en donde la sequía había imposibilitado la mayor parte de las siembras del ciclo anterior. Las lluvias de la semana pasada reimpulsaron las siembras pendientes en el departamento de Río Cuarto que casi duplicaría la escasa superficie 2006/2007. También se intensificaron las labores por el mismo humedecimiento en el sudeste en torno a Laboulaye, donde esperaban expansiones de hasta un 10-15% respecto al año pasado. Esta posibilidad también suponían en el norte de La Pampa, sin embargo la falta de urea complicaba el panorama de siembra lo cual podría encauzar sólo expansiones de menor orden. En la medida que este fertilizante clave no este disponible al corto plazo, con el correr de los días las camas irán perdiendo humedad y muchos lotes paradójicamente podrían no llegar a tiempo. Esta dificultad fue notificada en distintos puntos del país y se suma a las dificultades y postergaciones que genera la restringida oferta de gasoil. En Buenos Aires el norte cercano a Pergamino se notaba un gran impulso gracias a las lluvias de la semana pasada. Como en muchas otras áreas del Núcleo Triguero Norte las caídas que se presumían se han revertido por la mejora de los factores "humedad y rentabilidad". Así se destinaría una superficie muy similar al ciclo pasado. Adentrando en la principal provincia productora, otras localidades como Junín, Rojas, Salto y Bragado manifiestan una tendencia positiva similar. Las siembras se reiniciaban tan pronto se recuperaban los pisos, con mayor rezago hacia el cuadrante nordeste. En el sudoeste bonaerense los suelos siguieron perdiendo su humedad superficial. Los niveles actuales sólo permitirían completar una parte de lo pendiente. Los lotes que han sido removidos (labranza convencional) y los que no recibieron barbechos adecuados se sumaban a aquellos que por la baja cantidad de lluvias acumuladas tornaban las siembras inviables. Esta importante zona productora y su extensión al sur de La Pampa, requiere lluvias perentorias que eviten mayores recortes en lo planificado. El extremo sur, fundamentalmente en inmediaciones de Stroeder, agrupa plantíos con nacimientos desparejos y aspecto pobre que causarán pérdidas superficiales de no recibir lluvias. Las inmediaciones de Tres Arroyos sembraron el 15-20% de un área que permanecería recortada en torno al 10% respecto al ciclo pasado. Mar y Sierras podría sembrar más de lo previsto pero una proporción importante de productores "indecisos" que podrían inclinar la balanza, seguirán atentos a los márgenes de rentabilidad que ofrece el cultivo y a la disponibilidad y precios de insumos claves para este cereal. ![]() |
||||||||||||||||||||