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Cae un 50 por ciento la demanda para comprar campos ganaderos Operadores del mercado creen que es por la intervención oficial en el mercado. Por las sucesivas intervenciones del Gobierno sobre el mercado de carnes, en el último año se registró una brusca caída de la demanda para la compra de campos netamente ganaderos en la pampa húmeda. Según proyecciones de algunos especialistas del sector inmobiliario rural, la demanda en esta región se contrajo un 50 por ciento. Paralelamente, los expertos sostienen que la demanda creció en las nuevas zonas de producción, como en el norte del país, donde la hectárea es más barata. "La demanda cayó al menos un 50% en la pampa húmeda. Una de las causas de la merma es la alta imprevisibilidad del negocio por las intervenciones oficiales", comentó a La Nación, y transcripto por Agrositio, Marcos Lanusse, director de la firma Madero & Lanusse SA. Entre otras medidas, en el último año el Gobierno cerró las exportaciones de carne vacuna e impuso precios máximos para la hacienda en el Mercado de Liniers. Ahora ya permitió exportar el 50% en volumen y autorizó, mediante un acuerdo sellado hace casi dos meses con entidades del campo, un "sinceramiento" de los valores para el ganado en ese mercado concentrador. En otra compañía tienen datos similares sobre el comportamiento de la demanda. "Tranquilamente, hay un 50 por ciento menos de demanda. La motivación para desarrollar la ganadería no existe, por la forma en que el Gobierno se manejó. No hay certidumbre por más plan ganadero que haya", señaló Eduardo Fitz Gerald, director de Compañía Argentina de Tierras (CAT), en referencia al recientemente anunciado programa de ayuda para el sector. Pese a la menor demanda, en CAT creen que los campos ganaderos de la provincia de Buenos Aires subieron un 10% los precios desde comienzos de año. Según distintas estimaciones del mercado, hoy en la cuenca del Salado, que comprende partidos como Rauch y Ayacucho, entre otros, los valores de la hectárea están entre 1.500 y 1.800 dólares, aproximadamente (hace cuatro años la hectárea allí valía U$S 700). Hay variaciones hacia arriba o hacia abajo si los campos permiten hacer un porcentaje de agricultura. Antes que alzas en lo que va del año, Lanusse, en cambio, prefiere hablar sólo de precios firmes para los campos netamente ganaderos. Otros especialistas tienen explicaciones parecidas. Ahora bien, ¿por qué habrían aumentado los campos ganaderos si cayó la demanda? Entre otros motivos, se habla de que sale muy poca oferta al mercado. Es que hay dueños de campos ganaderos que prefieren sacar una buena renta alquilando, aunque esta sea menor que la agricultura. El arrendamiento de un campo ganadero de 1.000 hectáreas en la zona de la cuenca del Salado puede dejar unos 54.000 dólares por año, a razón de 60 dólares por hectárea con un contrato de unos 80 kilos de carne por hectárea. Precisamente, al contrario de lo que estaría pasando para la compra, el interés por alquilar es fuerte. Los productores que hacen agricultura en otras regiones y quieren seguir en la ganadería buscan llevar sus vacas a otros campos, pagando buenos alquileres a los propietarios. De hecho, arrendamientos que antes estaban en 50 kilos de carne por hectárea ahora están en 80 kilos y hasta hay casos de negocios cerrados aún con mayores valores. Otras opiniones Roberto Frenkel Santillán, vicepresidente de Bullrich Campos, sostiene que hay poca oferta y poca demanda, pero no esgrime porcentajes. Eso sí: habla del impacto de la intervención oficial sobre la demanda. "No hay ninguna seguridad de que cuando la ganadería vuelva a tener renta no la vuelvan a sacar", señaló. Alejandro de Elizalde, director general de la firma Elizalde, Garrahan & Cía, indicó, por su parte: "para mí, sigue estando la demanda; no hay muchos campos para la venta". No obstante, Elizalde también se refirió a la intervención del Gobierno. "La carne tiene un precio político, y el que se mete en la ganadería sufre las consecuencias del precio político", indicó. Pedro Nordheimer, presidente de la inmobiliaria que lleva su apellido, afirmó: "no veo un 50% menos de demanda; está igual que un año atrás y un campo de cría bueno vale de 1.700 a 2.000 dólares". Llamativamente, en el último año parece haber crecido la demanda para la compra de campos ganaderos en las denominadas nuevas zonas o marginales. "La demanda cayó cuanto menos un 50% en la pampa húmeda, pero como contrapartida aumentó en forma proporcional en el norte, especialmente en Salta y Santiago del Estero", subrayó Lanusse. Frente a los valores más caros de la cuenca del Salado, en Salta una hectárea en producción ganadera vale de 700 a 1.000 dólares, según diversas estimaciones del mercado. En esa provincia se calcula que todos los años entran en producción 100.000 hectáreas para ganadería. ![]() |
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