ACERCA DE LA SALUD
La dama parecía dormida
Por el Dr. Armando Peláez
La mujer había pasado los 50 largamente y era obesa y desaliñada. Las
ojeras profundas delataban sus noches en vela y algo más. Tenía una
mirada absorta y al mismo tiempo desencantada, amargada. Entró al
consultorio arrastrando las chancletas de color indefinido, conducida
por su esposo.
-¿Qué les anda pasando, qué los trae por aquí?
-Pues aquí, mi señora, que no la veo bien. Desde ayer que está desganada, como mareada y hoy ya no se quiso levantar de la cama.
La paciente, sin decir una palabra, se subió a la camilla y se tendió
pesadamente. Casi inmediatamente empezó a roncar.
-¿Y qué pasó ayer, que no la hizo ver, por qué no consultó?
-Bueno, es que al mediodía se sintió mejor, aunque por la noche casi no
durmió ni dejó dormir. Se levantó y se acostó no sé cuántas veces. Hoy
en la mañana claro, no se quería levantar, pero lo que más me preocupó
fue que hablaba sola.
-¿En sueños?
-No doctor, cuando se levantaba se ponía a caminar y para mí que
charlaba con los cuadros colgados en la pared.
La dama parecía dormida. Tuve que tomarla del hombro y hablarle en voz
alta para lograr que entreabriera los párpados fugazmente, luego volvió
a cerrarlos. Sus signos vitales eran normales, sus reflejos pupilares
no tenían alteraciones, sólo se veía muy dormida. No parecía necesario
hacer nada hasta que se recuperara de su falta de descanso. De pronto,
se movió como si algo la molestara y abrió los ojos, mirando hacia
algún punto en lo alto.
-¿Qué quieren esas señoras?,- preguntó con una voz en la que se
advertía el temor, la sensación de ser amenazada .
-¿Cuáles señoras?- pregunté.
-Esas allá, son cuatro- respondió sin dejar de mirar al techo. En la
dirección de su mirada sólo había una lámpara.
-¿Le dicen algo, qué están haciendo?,- interrogué.
-No, están mirando para otro lado. Ahora no dicen nada, pero antes sí y
me miraban.
La paciente estaba alucinando visualmente, lo que es común en las
psicosis. Las alucinaciones indican que el funcionamiento cerebral y su
expresión conductual están seriamente afectados. Era indispensable la
internación y la consulta al psiquiatra.
Dos días después, luego de que hubo dormido lo suficiente y después de
haber recibido la medicación específica, fue dada de alta, con instrucciones de controlarse por consultorio externo.
El arte es un sueño en el que no hay que soñar, y donde todo es real,
hasta el sueño.J.L. Barrault
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