Para Alfredo Curiotti en el Gobierno "hay una mayor comprensión" sobre la lechería
El titular del Directorio de Sucesores de Alfredo Williner y presidente
del Centro de Industria Lechera, dialogó en exclusiva con LA OPINION
sobre el desarrollo y avance en el conflicto que en el final de 2007
paralizó a la producción láctea. Descartó la escasez de materia prima
nacional y aseguró que el cuidado del Indice de Precios al Consumidor
es prioritario, mientras se busca engrandecer al sector.
Fue aquel 11 de diciembre cuando los productores lácteos iniciaron el
bloqueo de cinco plantas industriales, impidiendo el egreso de productos
terminados para generar el desabastecimiento del mercado interno,
pero mientras se permitía la recepción de leche, tampoco habilitaban la
provisión de insumos. Fue en esa situación que se prolongó durante tres
días que los titulares de las industrias le hicieron llegar al recién
asumido Gobierno de Hermes Binner su preocupación creciente.
Fue el Ministerio de la Producción, encabezado por Juan José Bertero,
quien convocó de urgencia en ese jueves 13 a todas las partes intervinientes en el conflicto, en lo que Alfredo Curiotti, titular del Consejo
Directivo de Sucesores de Alfredo Williner y presidente del Centro de
la Industria Lechera, denominó como determinación de "pautas", aportando el espacio de diálogo. Destrabar el conflicto lechero fue posible
por "la promesa y el compromiso de seguir trabajando en encontrar una
posición consensuada entre los dos factores en conflicto y para eso yo
siempre insistí que sea una solución a nivel nacional, no se puede
sectorizar la lechería, porque es nacional".
La "preocupación" de la industria respecto a las asambleas de tamberos,
se plasmó en pérdidas económicas para cada firma, que en el caso de
Williner impidieron los bloqueos la salida de 40 contenedores para
exportación y se estuvo a horas de definir el no retiro de leche de los
tambos que proveen a una de las grandes marcas nacionales.
Poniendo en valor al Grupo Lácteo, por "no haber en el Gobierno
nacional un interlocutor concreto", ya que compartían ese papel la
Secretaría de Agricultura, la Secretaría de Comercio Interior; y la
Secretaría de Industria, que nunca había aparecido. Fue después del
primer encuentro en Santa Fe que se impone la figura del nuevo ministro
de Economía, Martín Lousteau, luego de haber anunciado la semana
anterior un precio fijo de 78 centavos por litro de leche, incluso
antes de haber asumido, para dar paso luego al diálogo a nivel nacional
que concretó hace tres semanas un acuerdo de avance en el trabajo
conjunto, dejando la instancia provincial y tomando al problema con la
notoriedad que ameritaba.
Conflicto
Después de la afección climática de principios del otoño, se venía
gestando un conflicto, mientras, tal como indicó Curiotti "todos
teníamos malestar, la industria porque en el mes de noviembre sufrió
los embargos de los permisos de exportación, había un ambiente muy
enrarecido, porque por ejemplo nosotros no pudimos exportar ni un kilo
de producto. Estos desencuentros terminaron derivando en los conflictos
del bloqueo de plantas. La industria no tenía ninguna responsabilidad,
pero evidentemente los productores tenían que reaccionar con algo", por
lo tanto el desabastecimiento fue la clave para generar el despertar
del Gobierno, incluso sin reclamar por una cifra de precio.
La "regulación" propuesta por la flamante administración de Fernández
de Kirchner, con vestigios de lo hecho en la pasada gestión, termina
propiciando una falta de comodidad en el seno de las propias industrias
para regular su comercialización entre el mercado interno y el externo,
que deben cumplir con la imposición perdiendo las capacidades del libre
comercio, con lo cual por ejemplo se terminan cayendo ventas a clientes
internacionales que pierden confianza, más allá de los servicios y la
calidad, dejando una mala imagen para la marca país.
La injerencia de situaciones aisladas de grandes industrias en el
desencadenamiento de la crisis, no deberían influir más que los
mercados de compra y de venta de leche, donde todos los eslabones de la
cadena láctea deben ingresar en las reglas de juego que se plantean.
Precios
Por parte del Gobierno "hay una mayor comprensión de la situación y hay
una bajada para que trabajemos en pos de un sistema que crece, siempre
dentro del marco de cuidar el Indice de Precios al Consumidor, que es
el trabajo de Guillermo Moreno (secretario de Comercio Interior)".
A pesar de que se restrinjan los números en el inicio de la cadena
productiva, se conoce que los precios de los productos se disparan en
el plano de la comercialización. Por tal motivo el Grupo Lácteo
solicita al eslabón comercializador que se incorporen márgenes para su
tarea, mientras "se ha tratado de incluirlos, se ha tratado de dialogar, pero nunca apareció el sector de la comercialización. Argumentan
algo que yo creo que es lógico, que manejan miles de artículos y que no
pueden estar respondiendo a las problemáticas de cada uno de sus
proveedores, pero sí cabría un control por parte del Estado en cuanto a
los márgenes", sostiene Curiotti, en referencia al sistema de regulación en el que se está trabajando, para que nadie se termine quedando
con porcentajes superiores en ninguna de las instancias.
Exportaciones
El riesgo de desabastecer a los consumidores argentinos es un fantasma
que se aleja con la limitación que establece el precio de corte de la
tonelada de leche en polvo, que si bien se había fijado a principios de
2007 en 2.100 dólares, luego en noviembre se subió a 2.650 y ahora ya
rige en 2.770, con la promesa oficial de esta vez sí controlar su
fluctuación de acuerdo a los precios internacionales. "Se está facturando por tonelada vendida al exterior 4.300 dólares. Eso viene a un
banco, se descuenta la carta de crédito y la entidad envía a la
industria 2.770 dólares y el resto va al fondo que se está acumulando",
explica Curiotti sobre el sistema establecido que ya lleva resguardados
más de 75 millones de dólares que aún no fueron repartidos por el
Gobierno que estudia las acciones a seguir.
Sobre este fondo los productores solicitaron por escrito la semana
anterior un aporte no reintegrable a los registrados en el ONCCA, que
rondan los diez mil tamberos, equivalente al 50 por ciento de lo
recaudado al 50 por ciento al pasado 31 de diciembre, que se debería
concretar dentro de los próximos 30 días, cuyo reparto se debería hacer
en base al porcentual de litros de leche producidos en marzo y abril de
2007. "Esto se da porque el productor precisa dinero en efectivo para
reponer reservas, siembra, stock. Necesitan una inyección de dinero",
añade el industrial rafaelino, mientras los tamberos también piden un
incentivo de 40 centavos por litro de leche que supere lo producido en
el mismo período, que se sumarían al promedio de 83 centavos que se
están cobrando por la entrega de la materia prima, también extraído del
fondo de exportaciones hasta junio o hasta que se agote el mismo.
Además, la solicitud incluye una compensación de cinco centavos por
litro durante el período comprendido entre febrero y abril, para
equiparar el incremento del precio de los granos, al igual que se había
aplicado en 2007 desde la Nación.
Leche argentina
Teniendo en cuenta que Argentina produce actualmente casi diez mil
millones de litros de materia prima, mientras que el consumo interno se
mueve en un promedio de 6.500 millones de litros de leche anuales, por
la afección climática de 2007, primero con la inundación de esta, la
principal cuenca lechera, seguida por las heladas, es que el porcentaje
de exportación rondaría una baja de seis puntos en comparación con el
total de 2006, que fue un año récord, por lo tanto Alfredo Curiotti
descarta la versión de importar leche que hace algunos meses había
comenzado a circular, cuando la crisis se incubaba.
La firma Williner llegó a procesar a fines de 2006 hasta 1.400 litros
diarios, mientras que un año después, luego de una caída notoria hasta
poco menos de 900 mil, se consiguió recuperar una curva hasta 1.300
unidades de leche diarias. Esto generó una producción del 6,60 por
ciento menos en 2007, respecto al año anterior para la industria
rafaelina.
"Cuando falta un sachet de leche es cuando se empiezan a preocupar
todos y para evitar ese tipo de situaciones, se va a analizar el hecho
de tener un stock de intervención, que es que determinadas empresas
tengan un stock de producto, por ejemplo podría ser de leche en polvo,
para suplir a la leche en el caso de alguna contingencia climática,
para que no falte", detalló Curiotti, sobre uno de los tantos temas
agendados para el desarrollo de las comisiones técnicas.
"En este momento se están conformando los grupos técnicos", dice
Alfredo Curiotti, en referencia a los representantes de la producción,
la industria y el Gobierno que trabajaran en el cálculo de costos y
precios para acceder a un acuerdo justo y duradero para todo el sector.
En el día de hoy, en el Centro de Industria Lechera, se realizará un
encuentro para designar a los especialistas técnicos de esta área, para
que representen sus intereses, con el profesionalismo y el conocimiento
que atañe a la industria.
Elida Thiery
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09-01-2008

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