Acerca de la salud
Ser médico ayer, hoy y mañana
Por el Dr. Armando Peláez
fragmentos de las reflexiones del Dr. Alberto Agrest publicadas en IntraMed.
Ayer, ser médico significaba haber adquirido los conocimientos teóricos
en la facultad y los conocimientos prácticos y destrezas en los
hospitales. Los interlocutores válidos eran entonces los pacientes y
los colegas; los ingresos honorables eran los que abonaban los
pacientes privados y los relativamente bajos salarios hospitalarios a
los que recién se accedía después de largos años de trabajo honorario
como concurrente por lo general por unas 3 a 4 horas de trabajo diario.
El resultado de esos ingresos era lograr una vida de clase media, media
o alta, gozando del respeto de la sociedad y el afecto de los pacientes
y de sus familiares.
La tarea médica era la de curar, aliviar o confortar, la prevención era
tarea de los higienistas. Quedaba tiempo para la investigación que se
realizaba por el deleite de crear conocimiento sin ninguna retribución
por ese trabajo.
Por otra parte, el médico se ha colocado, o ha sido colocado a la
cabeza de la prevención. El resultado es que ser médico hoy es muy
diferente que haberlo sido antes y seguramente muy diferente de lo que
será en un futuro nada lejano.
A la responsabilidad ética de antaño con la propia conciencia, se le ha
sumado la responsabilidad legal de hogaño con pacientes hostiles
estimulados por abogados y se le añadirá la responsabilidad económica
mañana, mañana que ya es hoy, demandada por gerentes que en lugar de
estar perplejos ante los elevados y hasta inalcanzables costos de ganar
meses o días de sobrevida están ocupándose de utilizar los aportes de
los afiliados en actividades más lucrativas o convertir a sus afiliados
en clientes de otras actividades paralelas de las empresas.
La investigación que requiere recursos técnicos costosos y una
organización casi industrial y empresarial ha reemplazado el deleite
por un duro esfuerzo por satisfacer un rendimiento científico y
económico que justifique las inversiones y el estipendio de los
investigadores. Mientras tanto gran número de investigadores clínicos
se han convertido en agentes cuya misión es conseguir pacientes para
los estudios que requiere la industria médica.
El progreso alcanzable, y el ya alcanzado, en todas las áreas de la
medicina ha sido espectacular sin embargo estamos lejos de que esos
beneficios posibles se hayan logrado con equidad. La capacidad de los
profesionales de la salud no alcanza los niveles de excelencia acordes
con las exigencias de las nuevas tecnologías y los sistemas de
organización médica plagan la atención médica de errores por
incompetencia organizativa y por costos inaccesibles.
El número de médicos excede las necesidades de la población y como
ocurre con toda oferta que excede las demandas su valor se reduce. Los
médicos ven así reducido su valor, sus ingresos económicos se reducen
como variable de ajuste ante los aumentos en los costos de los insumos
de salud y los aumentos de costo de los insumos de su propia formación
profesional conspiran contra su aspiración de calidad. El resultado es
que los médicos, consciente o inconscientemente, empujados por la
promoción de la industria médica multiplican la utilización de recursos
técnicos que ellos mismos administran y que sirven para aumentar sus
ingresos y el costo de la atención médica.
Es insensato hacer creer a la gente que la lucha contra la muerte debe
y puede hacerse a cualquier costo, debe comprenderse que es imposible
que recursos técnicos de excepción estén al alcance de todos.
Es insensato pensar que la medicina pueda mantener los principios de
equidad con una educación adecuada restringida apenas a clases sociales
económicamente acomodadas.
Es insensato pensar que la tecnología será capaz de proteger a la
sociedad a pesar de las fallas educativas que impiden alcanzar mejores
niveles socioeconómicos, mayor comprensión y más fácil acceso a las
ventajas de una vida saludable.
|
 |
 |
 |
16-01-2008

Ser médico ayer, hoy y mañana

09-01-2008

En el pase de sala

02-01-2008

Don Próspero estaba pálido

12-12-2007

Elsa y José

05-12-2007

¿Qué celebramos?

28-11-2007

Amnesia cronológica

21-11-2007

F.N. tenía el rostro violáceo

07-11-2007

Era una transfusión

31-10-2007

Ciega de amor

24-10-2007

Una obstrucción urinaria

26-09-2007

¿Por qué me hincho?

05-09-2007

La dama parecía dormida

29-08-2007

Sus noches de soledad

16-08-2007

La viuda B.

08-08-2007

El último paseo

01-08-2007

Obesidad y sobrepeso

|