En Argentina
Infecciones respiratorias son la tercera causa de muerte de menores
Ante el comienzo de la temporada pico de las infecciones respiratorias
en niños, especialistas recomiendan tener presentes medidas de
prevención. La lactancia materna, cumplir con el calendario de vacunas,
proteger a los niños pequeños del humo y evitar el contacto con
personas que tienen una enfermedad respiratoria ayuda a reducir el
riesgo de enfermar.
Las Infecciones Respiratorias Agudas Bajas (bronquiolitis, neumonía,
bronquitis), son la primera causa de consulta al médico en menores de 2
años, y el 30% de ellas corresponde a síndrome bronquial obstructivo.
El Virus Sincicial Respiratorio es uno de los principales responsables
de las Infecciones Respiratorias Agudas Bajas, junto a otros virus como
el Influenza y bacterias como el Neumococo.
Aunque pueden ocurrir durante todo el año, las Infecciones
Respiratorias Agudas Bajas se incrementan a partir del otoño y durante
el invierno. En 2007, según datos del Ministerio de Salud, la circulación de los virus de Influenza y Sincicial respiratorio se inició al
final del mes de abril.
Las Infecciones Respiratorias Agudas Bajas no siempre pueden
prevenirse, pero medidas sencillas como la lactancia materna, cumplir
con el calendario de vacunas, proteger a los niños pequeños del humo
(principalmente del cigarrillo) y evitar el contacto con personas que
tienen una enfermedad respiratoria ayuda a reducir el riesgo de
enfermar.
Ante la proximidad del comienzo de la etapa pico de Infecciones
Respiratorias Agudas Bajas (IRAB), un grupo de profesionales dedicados
a la investigación y tratamiento que conforman el Consejo Asesor para
la Prevención de Infecciones Respiratorias Agudas Bajas en la Infancia
destacó la importancia de llevar a cabo medidas de prevención del daño
que ellas pueden ocasionar entre los niños y niñas pequeños, y de
extender la información disponible en esta materia.
Además de destacar el efecto protector de la lactancia materna y de
cumplir con el calendario obligatorio de vacunas, también resaltaron el
papel clave de las mamás y los papás que, modificando algunos de sus
hábitos cotidianos, pueden evitar el contagio.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, las Infecciones
Respiratorias Agudas en general son la principal causa de enfermedad
durante la infancia y, entre ellas, las que afectan las vías
respiratorias inferiores (IRAB) son las que ponen en mayor riesgo la
salud de los niños y niñas pequeños.
Las cifras oficiales del Ministerio de Salud indican que las
Infecciones Respiratorias Agudas son la causa de más del 30% de los
egresos hospitalarios anuales de menores de cinco años y que, entre
estas, más del 70% corresponde a IRAB. La mayoría de estas
hospitalizaciones por IRAB ocurren en menores de un año y, entre ellas,
el 40% o más se debe a síndrome bronquial obstructivo.
El número de hospitalizaciones se incrementa notablemente a partir del
mes de mayo y, durante el invierno, alcanza a ser hasta siete veces
superior al promedio de hospitalizaciones por esta causa de los
primeros meses del año.
Las IRAB son también la principal causa de consulta al médico,
especialmente entre los menores de dos años, llegando a ser la causa
del 60% de las visitas a los servicios de salud ambulatorio.
En Argentina, las infecciones respiratorias en general son la tercera
causa de muerte de menores de cinco años, siendo las IRAB las
responsables de la mayoría de estas defunciones.
Los más vulnerables
Si bien todos los niños y niñas están expuestos a contraer una IRAB,
algunas condiciones los hacen más vulnerables a estas enfermedades y,
en estos casos, se deben extremar las medidas de prevención para
reducir al máximo el riesgo de agravamiento.
Algunas de estas condiciones son características propias de los niños y
niñas. Por ejemplo, los prematuros están más predispuestos a contraer
una infección por Virus sincicial respiratorio, así como los niños y
niñas que nacen con bajo peso o los que padecen una cardiopatía
congénita.
Sin embargo, algunas condiciones agregadas pueden incrementar el riesgo
de que los niños y niñas contraigan una IRAB. Las condiciones de
hacinamiento, la malnutrición materna, la falta de cumplimiento del
calendario de vacunación, la falta de lactancia materna y la carencia
de información con relación a medidas de prevención y síntomas de
alerta traen como consecuencia un mayor porcentaje de internaciones por
causa de IRABs, en especial el VSR.
Para el doctor Néstor Vain, jefe de Neonatología de los Sanatorio de la
Trinidad de Palermo y San Isidro, profesor adjunto de Pediatría de la
Facultad de Medicina de la UBA y director de la Fundación para la Salud
Materno Infantil (FUNDASAMIN), "uno de los grupos de riesgo más alto en
relación al contagio son los bebés prematuros, y el virus que causa el
mayor porcentaje de infecciones es el VSR (Virus Sincicial
Respiratorio)".
"En estos casos, los pediatras y neonatólogos estamos más alertas para
prevenir las infecciones respiratorias, y a las medidas higiénicas que
se recomiendan habitualmente -y que son de un enorme valor- les sumamos
la vacunación contra la influenza y el neumococo y, cuando está
indicado, la aplicación de anticuerpos monoclonales contra el VSR en la
población de riesgo".
La prevención de las IRAB: lo que podemos hacer:
"Si bien los prematuros están más predispuestos a contraer una
infección por VSR, no se debe perder de vista que esto le puede ocurrir
a cualquier bebé. En la Argentina, por ejemplo, la vacunación contra el
neumococo y la influenza sólo están indicadas para esas poblaciones.
Por el contrario, en otros países esas vacunas están previstas en el
calendario obligatorio.
"Además de las vacunas, es muy importante que las madres conozcan
cuáles son las medidas de prevención que se pueden tomar, entre ellas
la más importante es la lactancia materna exclusiva en los primeros
meses de vida del bebé, y evitar la exposición a cualquier tipo de
humo, especialmente el de tabaco".
El Dr. Vain también destacó la importancia de evitar el contacto de
personas enfermas con los niños pequeños: los adultos que tienen como
único síntoma un estado catarral o un simple resfriado, pueden ser
portadores del Virus Sincicial Respiratorio, que en algunos menores de
5 años puede llegar a desencadenar bronquiolitis o neumonías. Es por
eso que si algún adulto, sea o no de la familia, está con tos o resfrío
debe evitar entrar en contacto con el niño y, en caso de hacerlo, pasar
el menor tiempo posible con el bebé. Cuando esté con él, es buena idea
que se lave las manos antes de tocar al niño, que use barbijo, y que se
cubra la boca y la nariz al toser o estornudar, lavándose las manos
luego de hacerlo. Usar pañuelos descartables y después tirarlos a la
basura puede ser de gran ayuda para evitar la diseminación del virus.
"Otras sugerencias para aplicar en la casa, o en los jardines
maternales y de infantes son el no utilizar desodorantes de ambiente,
no compartir cubiertos entre niños y aunque cueste o quede antipático,
evitar el pase de "mano en mano" del bebé ante la visita de familiares.
Lavarse las manos, evitar condiciones de hacinamiento que no se
refieren sólo a un grado extremo sino que el contacto de un bebé en un
ambiente cerrado con hermanitos resfriados resulta riesgoso".
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27-05-2008

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