www.laopinion-rafaela.com.ar - Rafaela - Argentina

Primera página
Todos los títulos
Noticias
Suplementos
Editorial
Archivo

Locales
Deportes
Sociales
Policiales
Región
Argentina
Mundo

Jueves 26 de Junio de 2008


Sociales

"El trabajo es para la persona y no la persona para el trabajo"

Así expresó Alejandro Bonet anoche durante la charla "El deseo de expresar lo que somos: el trabajo. Una manera profunda de entender la realidad de lo que acontece en nuestro país, hoy", en el Parra Hotel & Suites, en el marco del itinerario educativo sobre la Doctrina Social de la Iglesia Católica, organizado por la Asociación Cristiana Dirigentes de Empresas sede Rafaela. Se transcribe su exposición.

Introducción: la mayor parte de nuestro tiempo está ocupado en el trabajo, donde ponemos nuestras energías, nuestra personalidad, nuestras capacidades y talentos. Es la principal arma con la que contamos para plasmar la realidad según un ímpetu ideal, aquello que deseamos y en lo que consiste la esencia de lo que somos.
Trataremos de entender en qué situación estamos, cómo recuperar el verdadero significado del trabajo, y a la luz de esta verdad, entender lo que nos acontece como argentinos y cuál es nuestro principal desafío.

1) La situación actual. Hoy por hoy, verificamos que al trabajo se lo comprende como una necesidad para obtener los recursos que me permitan adquirir los bienes necesarios para vivir una vida agradable, placentera, satisfactoria, lo que en la cultura dominante se llama un buen nivel de vida. Se lo suele entender como un "peaje" necesario que hay que pagar, para llegar al fin de semana, o fuera del horario de trabajo, y comenzar a vivir. Solemos "experimentar" el ámbito de trabajo como un encierro, donde mi "humanidad" está cautiva.
Percibimos una cierta "mecanización", o "automatización", de nuestras facultades en torno a la actividad laboral que se me asignan, o que me autoasigno. La vida laboral vivida como "recurso humano" tiende progresivamente a cosificar el trabajo. Es una mercancía que se vende, y por la cual intentamos cobrar lo máximo posible para que con el resultado de este negocio puede realizar otro negocio que es acceder a la sociedad del consumo.
En resumidas cuentas, producir para consumir. El "yo" humano, suele estar totalmente ausente. El "deseo" que me constituye está como "inmantado" por la finalidad que le doy a la tarea que realizo. Esto es lo que se llama "alienación", estar fuera de sí, como en un país legajo. Esta fragmentación de lo humano convierte al trabajo en una experiencia sofocante, porque no logro descubrirlo como una ocasión donde mi humanidad se exprese.

2) El significado del trabajo. Recuperar el verdadero significado del trabajo es recuperar la pasión por la realidad. El proceso cultural que se ha dado desde la revolución industrial hasta la actualidad es una progresiva tendencia a valorar cada vez más el trabajo en su aspecto objetivo, que es la capacidad de "dominar la tierra" a través de todos los instrumentos que el hombre crea a través de su trabajo. Lo que ha quedado totalmente sofocado, aplastado, es la dimensión subjetiva del trabajo.
Que es ni más ni menos que "el valor de la persona" que trabaja.
Redescubrir este valor es volver a entender que el trabajo es para la persona y no la persona para el trabajo. Que el trabajo es la experiencia a través de la cual yo me realizo a mí mismo. Descubro mis potencialidades y las pongo al servicio de mi deseo, del deseo de realizar en plenitud mi propia humanidad.
La "mutación antropológica" que realizó la revolución industrial es tomar posesión de las fuerzas que nacen del trabajo y orientarlas a la producción, buscando como resultado un mayor beneficio económico. Lo que llamamos "causa eficiente" pasó a ser "causa instrumental", y a invertir el designio original que nos dio el Creador de ser el hombre el que domine la naturaleza, y no una fuerza anónima, llamada conjunto de bienes, los que terminen por dominar y aplastar la dignidad de la persona humana.

3) El deseo de expresar lo que somos. La esencia misma del trabajo consiste en ser la modalidad a través de la cual el hombre se expresa.
Es la totalidad de la persona la que está involucrada en la dinámica del trabajo, y el núcleo más profundo de lo humano está constituido por los deseos que anidan en la raíz de nuestro corazón, felicidad, verdad, justicia, bondad y belleza. Estos deseos que constituyen el código genético ontológico del hombre buscan realizarse en las circunstancias donde se juega su vida diaria, y el "lugar" más concreto donde esta exigencia de plenitud se manifiesta, es en el trabajo.
La certeza que tenemos sobre el valor del trabajo humano tiene su fundamento en que "el significado último de la realidad" que es Cristo, se hizo hombre de trabajo. Antes de la encarnación de Cristo el trabajo manual era considerado indigno, y lo debían realizar los esclavos. Es El quien nos ayuda a volver a descubrir el verdadero valor del trabajo, ya que por la misma razón que decidió manifestarse al hombre mediante el trabajo, ha producido la mayor revolución cultural en toda la historia humana.
Por medio de El volvemos a descubrir que el trabajo es la manera de hacernos hombres, realizarnos a nosotros mismos, cumplir nuestro destino, desplegar toda nuestra potencialidad humana. La raíz última de esta nueva actitud ante la realidad cotidiana nace de la conciencia que todo nos es dado, solamente desde este horizonte podemos construir con desapego o ironía a los resultados que logremos como fruto de nuestra fatiga ordinaria.

4) Una manera profunda de entender la realidad de lo que acontece en nuestro país, hoy. Lo que hemos descrito, a nuestro entender, está en el trasfondo cultural de lo que nos pasa como argentinos.
Se ha generado entre nosotros, desde hace unas décadas hasta ahora, la expectativa que el problema central de nosotros mismos no lo tenemos que resolver nosotros sino que nos tiene que venir resuelto desde el poder político y, a su vez, el poder político se auto concibe como el responsable último de dar a cada argentino lo que necesita. Como esta es una pretensión inadecuada e imposible de cumplir, vivimos esquizofrénicamente. El pueblo argentino espera del Poder lo que este no puede darle y el poder político promete lo que no puede cumplir.
Estamos convencidos que sino afrontamos esta cuestión central no enfocamos adecuadamente el diagnóstico de nuestra enfermedad cultural y por lo tanto fallamos en la solución. La solución de fondo de nuestro problema es humano, y por lo tanto tiene que ver con la concepción que tenemos de las cosas que hacemos. Y la prioridad fundamental es volver a comprender adecuadamente el valor del trabajo como herramienta para realizar plenamente mi destino.

5) Tiempo de educar. Para la Iglesia la tarea más importante es la educación. Así lo fue para Cristo y así lo es para la Iglesia, que es su continuación histórica.
Educarnos en el significado de las cosas, volver a despertar en nosotros un ímpetu ideal, un deseo de plenitud, una búsqueda permanente de abrazar con intensidad la realidad tal cual se me presenta en las circunstancias cotidianas, sobre todo, mediante el trabajo, ahí donde yo pongo todo lo que me ha sido dado, los talentos que he recibido y que estoy llamado a "cultivar", es decir, a educar, y potenciar al ciento por uno.

Conclusión: venimos haciendo justamente un "itinerario educativo".
Entender de manera nueva desde dónde venimos, la tradición que recibimos, cómo esa tradición me ayuda a entender más plenamente el presente, me ayuda a ir a la raíz de las situaciones que me tocan enfrentar, y la realidad más concreta que tenemos entre manos es mi afecto y mi trabajo. Continuaremos ahondando nuestra relación con la realidad comprendiendo nuestra relación con las cosas y con el poder.

26-06-2008

Protesta contra matanza de animales y uso de pieles

Vamos al cine...

"El trabajo es para la persona y no la persona para el trabajo"

"El Dependiente" en el Belgrano

Binner podría aumentar impuestos provinciales

Hoy olimpíadas de Matemática Ñandú

Lanzan "Un domingo piemontés en familia"

Perotti en escuela rural N° 1304 López y Planes





Arriba
    Clima
    Farmacias en Rafaela
    Teléfonos Útiles
    Encuestas
    Cartas de lectores
    Contacto


Contacto
Publicidad
suscripciones
  La Opinión On Line - Año 10 -
  es una publicación de Buffelli y Actis S.A.
  Anuncie en Diario La Opinión,
  tercer diario de la Provincia de Santa Fe.