La lectura: insuperable compañera
Como lo hace habitualmente el grupo Santillana nos acerca un ramillete
de sus producciones para compartir con nuestros lectores.
Los títulos enviados en esta ocasión son:
Nacida de la vergüenza de Nora Roberts. En muy poco tiempo Shanon
Bodine pierde a sus padres y recibe una noticia que sacude los
cimientos de su existencia y la hace dudar hasta de su misma identidad.
Decidida a aclarar las cosas, Shanon detiene durante una temporada una
brillante carrera como publicista y viaja a Nueva York, al condado de
Clare, donde la esperan Maggie, Brie y todos los que forman parte de su
mundo.
La tabla de Flandes, de Arturo Pérez Reverte. A finales del siglo XV un
viejo maestro flamenco introduce en uno de sus cuadros, en forma de
partida de ajedrez, la clave de un secreto que pudo cambiar la historia
de Europa.
Músicos y relojeros, de Alicia Steimberg. Una abuela que emigró de
Kiev: un abuelo vegetariano, ateo y socialista; un padre que murió
joven; una madre que remarca los sacrificios de la vida. En el centro
de la escena, una niña que observa y escucha su entorno con agudeza y
picardía. Fuera del círculo familiar, las amigas de la cuadra, la
escuela, el almacén, el conservatorio de música, la iglesia, y el telón
de fondo de los gobiernos conservadores y el ascenso de Perón.
Bestiaria, de Carolina Aguirre. Costumbres, manías y rarezas de mujeres
fabulosas y reales.
La piel del tambor, de Arturo Pérez Reverte. Time Magazine la calificó
como "una de esas inusuales novelas de suspenso que trasciende el
género".
Divisadero, de Michael Ondaatje (autor de "El paciente inglés"). Es la
más íntima y hermosa de sus historias, Michael Ondaatje narra la vida
de Anna, quién tras un brutal suceso acontecido en su hogar, tendrá que
dejar atrás la vida en la granja de California y empezar un nuevo
camino en el sur de Francia.
La música de Julia, de Alicia Stiemberg. Eduardo y Julia con dos viejos
amigos que se reencuentran a sus setenta años. No se consideran una
pareja, mucho menos un matrimonio: uno es para el otro esa deseada
compañía que los ayuda a afrontar los achaques propios de la edad pero
también a compartir sus inquietudes y sus ganas de vivir, aún intactas.
Ella es inquieta y divertida y, además, experimenta un curioso fenómeno
auditivo; él es un hombre paciente y amable que vive pendiente de las
necesidades de un nuevo amor.
Yo amo, tú amas. Escenas de una utopía posible, de Julio César Labaké.
El diagnóstico de este tiempo afirma que el amor definitivo ya no
existe: los matrimonios no perduran, las parejas se desarman, hallar al
otro deseado parece un imposible para hombres y mujeres de casi todas
las edades. ¿Es efectivamente así? ¿Ha muerto el sentimiento que unió
por el resto de sus vidas a las generaciones pasadas?
El otro nombre de Laura, de Benjamín Black. Esta novela de ambiente y
trama apasionantes confirma a Benjamín Black como uno de los escritores
contemporáneos de mejor estilo y mayor capacidad de persuasión en el
género de la novela negra.
Limpieza de sangre y El Sol de Breda de Arturo Pérez Reverte. Las
aventuras del capitán Alatriste.
El día del opríchnik, de Vladimir Sorokin. En el siglo XVI, el déspota
ruso Iván el Terrible, estableció la opríchnina, una especie de cuerpo
represivo que velaba por los poderes absolutos del zar. Una ola de
terror y sangre invadió Rusia. Los opríchniks, todopoderosos
integrantes de la guardia personal de Iván, llevaban a cabo su voluntad
sembrando el miedo y la muerte. En el siglo XXI la barbarie continúa
intacta.
La vida secreta del agua, de Masaru Emoto. En esta obra se conocerá la
reacción de los cristales del agua ante expresiones de afecto o dolor.
La grata influencia que recibe mediante el poder de la oración. Su
respuesta energética ante grandes obras de la música clásica. Sus
virtudes sensoriales en la búsqueda de la felicidad y el alivio de
enfermedades.
Vampiro Blanco, soltero, busca... Los hermanos Argeneau I de Linsay
Sands.
El marido, de Dean Koontz. Es un thriller que absorberá la atención del
lector en cada giro, cada sorpresa, cada revelación. Después de todo,
es una novela de Iván Koontz y no hay otra experiencia equiparable a
ese.
Sin hogar ni lugar de Fred Vargas. El autor ha renovado el género
policial con fantasía y humor. Sin hogar ni lugar es indudablemente una
gran novela negra.
Aráoz y la verdad, de Eduardo Sacheri. Una vez más, este excelente
narrador nos habla de los hombres que -como el futbolista tras la
pelota- persiguen su verdad, para comprender el bien y el mal, y para
redimirse incluso de sus más absolutas derrotas.
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02-09-2008

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