"Hora feliz" un lugar que ofrece contención y amor
La ciudad ha crecido y muchas veces no alcanzamos a enterarnos de obras
de bien, de inmenso amor que son ejemplos a seguir.
Tal es el caso de la copa de leche "Hora Feliz", cuya actividad,
impulsada por Griselda Blanco fue iniciada a fines de febrero del año
en curso, y con la que se busca contener, atender y ofrecer cariño a un
grupo de niños que sufren marcadas carencias.
Se trata de una convocatoria semanal, en la que se nuclea a los niños
que habitan en el asentamiento boliviano, sobre calle Cerdán, y algunos
niños que pertenecen al barrio Barranquitas.
En un salón, perteneciente a una Iglesia Evangélica, que es cedido para
tal fin, ubicado en Carrero Podio 28, en el barrio San José, desde la
fecha señalada, cada sábado, de 10 a 12 son reunidos los niños citados,
unos 40, ocasión en la que reciben alimentos, ropa y calzado.
Además se hacen reuniones especiales para celebrar los cumpleaños. Los
niños son recogidos con un vehículo, que aporta la misma Griselda, y
llevados al salón, para luego hacer el proceso inverso hacia su
domicilio.
Por otra parte, cuando se producen visitas de circos, parques, etc.
sitios a los que generalmente no tienen acceso los niños mencionados,
Griselda se ocupa de llevarlos a presenciar dichos espectáculos,
alimentando su alegría por la posibilidad de disfrutar de esas
propuestas.
La atención a estos niños es brindada por Griselda, Elba, y Blanca y su
hija Aldana, estas últimas residentes en el barrio Promeba, y pese a
ello cada sábado acuden a la cita y brindan su atención y cariño a
estos niños que provienen de hogares de escasos recursos y sufren
carencias de toda índole.
Demás está decir que todos los alimentos como así la ropa y calzados
que se entregan a los niños provienen de donaciones que almas generosas
acercan a las mujeres que llevan adelante esta obra. Entre esos
colaboradores sobresale el constante apoyo de Panadería Pompeya -
Carlos Pellegrini 325-; Panadería Phantone- Balcarce 856- y Mini
Mercado El Negro - Lehmann 2200-.
Cabe señalar que en todo este tiempo de funcionamiento trescientas son
las prendas que fueron entregadas.
Como puede apreciarse no se sacia simplemente una necesidad física,
sino que además se trata de cubrir otro tipo de carencias con cuya
cobertura se atiende la necesidad espiritual y se apunta a un
crecimiento más armonioso del individuo.
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02-09-2008

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