El invitado
Pepe Iglesias "El Zorro": un gran ausente en la memoria colectiva
por Graciela Beatriz Restelli - etnomusicóloga (Buenos Aires) (III Parte)
Tercera etapa: Apogeo. Pero fue en septiembre de 1949
cuando su carrera cinematográfica llegó al cenit, con
Avivato, el rey de los vivos, bajo la dirección de Enrique
Cahen Salaberry quien, junto con Ariel Cortazzo escribió el
libreto sobre una obra francesa de Geroge Milton, Le roi des
resquilleurs (El rey de los garroneros). Los dueños del cine
donde la presentaron por primera vez, no daban garantía por
ella, pero estuvo diez semanas en el Gran Rex, y treinta y
seis en el Iguazú. Este film obtuvo el premio de la Asociación de Cronistas Cinematográficos y de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina. Durante ese año, se sumó a su intensa actividad -actuaba tres veces por semana en Radio Belgrano-, la aparición en teatro nuevamente: invitado por la "Compañía Argentina de Grandes Revistas", encabezada por Marcos Caplan, Sofía Bozán, Mario Fortuna, Carlos Castro y Adolfo Stray, primero con Hay cola en el Pasteur y luego con Sarao en Villa Devoto, en las que Pepe Iglesias figuraba como "Presentación de la atracción radial y cinematográfica"; en la última, la crítica ponderó su labor, especialmente la interpretación de un tango sin palabras. Cerró el año con la filmación de Piantadino, film basado en la historieta creada por Adolfo Mazzone.
Durante los primeros meses de 1950 realizó una gira continental, en la cual alcanzó un gran éxito en Venezuela,Trinidad, Cuba y muy especialmente en México, donde filmó Si Ud. No puede, yo sí, y actuó además en el club "El Patio" de ese país. Terminó la gira en New York contratado por la Columbia Broadcasting System (CBS), donde actuó repitiendo el éxito de los otros países. Continuó luego con sus presentaciones cinematográficas en Argentina, aunque ya sin gran trascendencia; El heroico Bonifacio y El zorro pierde el pelo son de entonces. Al mismo tiempo, actuaba en Radio Belgrano.
En 1951, Los sobrinos del Zorro logró repuntar su éxito cinematográfico pasado. Este film sería luego un suceso en España, y tiene como música la canción de Pepe que permanecería en la memoria popular por muchos años: Salí al balcón, con la co-autoría de Wimpi - Arturo Núñez García, quien por entonces le escribía los libretos radiales- y música escrita por Víctor Schlichter. Nuevamente incursionó en teatro presentado como "la extaordinaria atracción" en la Compañía de Grandes Revistas que encabezaban Alberto Anchart, Tito Lusiardo, Severo Fernández y Pedro Quartucci en el Teatro Comedia
En 1952 filmó Como yo no hay dos, película en la que se ven corporizados una serie de personajes, en sus tretas para llegar a un estudio de radio, y donde canta y escenifica la segunda canción exitosísima de su autoría y con música propia: Esmeralda, rascame la espalda, grabada en disco en 1951, al igual que la citada anteriormente.
Desde entonces tiene compuestas ochenta y tres canciones y llevadas al disco algo más que la mitad, tanto en 78 rpm como en cuatro LPs, y algunos discos dobles de 45 rpm en España. Su tema Eso es el amor, fue grabado por cantantes y conjuntos orquestales de varios países, Frank Pourcel y Caravelli, entre otros, que suman unos setenta aproximadamente. Pepe aclaraba que era un músico intuitivo, que no conocía la lecto-escritura musical, por lo que debía tatarear sus creaciones a algún músico para volcarlas a la partitura. Además, se destacaba silbando; de esa manera convirtió en un éxito el baión Delicado, del músico brasilero Waldyr Azevedo, tanto que en Radio El Mundo decidieron contratar a éste durante una temporada. Fue cuando realizaron juntos una escena de Como yo no hay dos. 1
Cuarta etapa. En 1952 -aparentemente sólo por motivos profesionales- fue a España para actuar en una película que luego no se realizó -La vida de Frégoli-, pero aceptó protagonizar ¡Ché, qué loco!, y la empresa donde se filmaba, Villa Rosa, lo contrató por siete días para que actuara allí, prolongándose el contrato por setenta. Además, revolucionó la radiofonía de aquél país, así expresado por lo propios españoles, como artista de la Cadena Ser. Hasta aquí llegaba la noticia de que "se paralizaba el país", tanto como en sus temporadas porteñas, para escuchar al "Zorro". Hay testimonios de que el humor de este cómico sirvió con eficacia como paliativo a la angustia del pueblo español, por la difícil situación socioeconómica y política que aún perduraba desde la guerra civil. El personaje "del finado Fernández... nunca más se supo" fue el que más sobresalió, y su programa radial Hotel la sola cama...donde hay bronca toda la semana, aún se recuerda. Con la compañía que allí formó, actuó en los teatros Calderón, Lope de Vega y Alcázar, de Madrid, y una temporada en el Cómico de Barcelona, donde presentó un gran éxito: La abominable tía de Carlos, parodia de La tia de Carlos (Charly's aunt) de Brandon Thomas. Emprendió una gira por España y lo contrataron unos días en Italia para la RAI. La prensa argentina publicaba notas con títulos como "Si Pepe Iglesias transmite, no va el público al teatro" (Radiolandia, 1954) 2, o se lo consideraba como "caso único en el teatro y la radiofonía de España" (idem).
Regresó a la Argentina en 1955, pero desde entonces y hasta 1977, su lugar de residencia casi permanente fue España, el país europeo de su preferencia. Justamente en 1955 tuvo en Buenos Aires una temporada en El Nacional a partir del 22 de abril. Actuó otra vez en Radio El Mundo, y filmó su última película: Pobre, pero honrado. No obstante el entusiasmo que Pepe manifestó por su regreso, y su enérgica voluntad de volver a hacer reir a Buenos Aires, nunca más logró conseguir el éxito de los años anteriores. Permanecía trinufante, en la memoria colectiva -en esa época- pero no en la realidad concreta. El contexto socio-político, por supuesto, influía en el desarrollo cultural. La radio fue desplazada poco a poco por la televisión, por lo menos en cuanto que aquélla dejó de ser el centro de tertulia familiar.
En 1960 hizo su primera aparición televisiva en el recientemente inaugurado Canal 9 Cadete, con su programa Pepe Iglesias "El Zorro", que se presentaba con su ya clásica cortina musical Yo soy el Zorro Zorrito, para mayores y pequeñitos. Pero el efecto de aquellos personajes que surgían desde las voces del "Zorro", se diluía cuando la TV los corporizaba, ya que el público dejaba de participar en su creación. Hacia fines de ese año regresó a España; cumplió con actuaciones en Portugal -en el Casino de Estoril-, en Roma, y una noche en París. Volvió a la Argentina en agosto de 1964, luego de una gira por países americanos, trayendo de Perú el premio "Guido Monteverdi" al mejor cómico del año. Su programa de TV, Pepe Iglesias "El Zorro", fue desde el 5 de septiembre hasta noviembre de ese año, en el cual, entre otros, presentó la creación de sus personajes "Los Polonios" en la que Polonia -interpretado por él- siempre decía la frase "No le digas Polonio...que adivine...".
Quinta etapa. Desde 1960 y hasta 1969, las actuaciones de Pepe en Argentina -compartidas con España- fueron especialmente en la televisión; no obstante en 1960 también actuó en Radio El Mundo. De esta etapa son sus LPs El Zorro zorrito para mayores y chiquititos, Pepe Iglesias Increible (grabados en Argenitna) y otros dos españoles, como también los dobles en 45 rpm.
Pero en Argentina, el humor político había ganado la atención del público, quien ya no disfrutaba con una estética basada la gracia ingenua; un sector del público comenzó a gozar más con el humor agudo de crítica política: con Tato Bores -Mauricio Borenstein, a quien "El Zorro" había descubierto en 1945 y había sugerido el nombre artístico que llevaría desde entonces-, a través de quien se experimentaba los domingos una catarsis semanal. Otro sector adoptó con gusto un humor más chabacano y de improvisación que fue ganando terreno.
Pepe iba sufriendo su decadencia, y se defendía diciendo: "Mi intención fue llegar a toda la familia. Siempre con el mismo objetivo: un humor franco, sin doble sentido, de comentario" "El humor limpio nunca está caduco...Cuando el humor es sincero y te brota del fondo del alma, porque querés comunicarte con los demás, no tiene edad", "Yo he sido un comediante, un payaso -con todo el respeto y la honra que estas profesiones me producen- y me moriré como tal".
1 Tengo un trabajo aún en preparación sobre su labor musical.
2 Fecha sin especificar, de la Carpeta de Recortes personal de Pepe Iglesias, facilitada por su hija Brigitte y su esposa Alicia.
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