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Panorama político
¿QUE CAMBIOS SE VIENEN EN SALUD?
La semana pasada se produjo la primera reacción bien firme y enérgica
al proyecto de la nueva Ley de Salud que promueve el Ministerio
provincial a cargo de Miguel Cappiello, el cual deberá ser considerado
por las Cámaras legislativas cuando vuelvan a sesionar. Es que hasta
ahora, todo había consistido en declaraciones aisladas, pero esta vez
se unieron los Consejos de Administración de media docena de hospitales
de Santa Fe, quienes rechazaron de plano la iniciativa.
Es que el proyecto, entre otros ítems, promueve la eliminación de los
Consejos de Administración -que son los que dirigieron y administraron
los hospitales hasta ahora-, para reemplazarlos por Grupos de Gestión.
Por cierto, para quien no se encuentre inmerso en cuestiones de la
salud y sus pormenores, no llamaría mucho la atención, razón por la
cual tratamos de interiorizarnos sobre qué objetivos son los que se
persiguen. En definitiva, el cambio hace desaparecer los Consejos y
como los Grupos deben crearse, es allí donde confluirá toda gente afín
al Gobierno socialista, y además también quedará una importante
cantidad de cargos rentados por cubrir.
Por ahora el pronunciamiento fue muy sólido desde la ciudad de Santa
Fe, pero al parecer será unánime en toda la Provincia, ya que la
intención de borrar a los Consejos no tiene un objetivo demasiado
claro, más allá de la posibilidad comentada.
SIN TOMOGRAFO
La noticia sorprendió, pero a medias, porque en este país -y Santa Fe
no es la excepción-, estamos acostumbrados a que pasen cosas de este
tipo. Y debería provocar una respuesta, más temprano que tarde, de las
autoridades provinciales. Porque que en toda una vasta región, como lo
es el Nodo Rafaela, no haya un tomógrafo estatal, es tremendamente
preocupante.
En el Hospital local no hay. Tampoco en ninguno de los hospitales de
los departamentos Castellanos, San Cristóbal y Nueve de Julio. Ante
esto, los habitantes de estos distritos tienen dos alternativas. O
asisten a los efectores del sector privado, lo que obviamente implica
un significativo aumento en los costos para la administración del SAMCo
-a razón de 300 pesos por cada tomografía realizada en un sanatorio o
clínica-. O hacen 100 kilómetros para hacerse el estudio en el Hospital
Cullen de la capital provincial, con todas las complicaciones y gastos
extra que ello implica. Y con un pequeño detalle: hay una demora de
tres meses en el otorgamiento de los turnos, y de un mes en la culminación de los análisis de los resultados.
Recordemos que se trata de una herramienta más que esencial para
realizar diagnósticos en las más variadas enfermedades, y que daría una
respuesta fundamental ante situaciones donde el tiempo apremia, como
los accidentes de tránsito. Es decir, no es poca cosa.
Lo increíble de todo esto, es que la carencia de un tomógrafo en la
esfera pública sanitaria del Nodo Rafaela contrasta fuertemente con el
discurso del Gobierno de Hermes Binner en materia de salud. Caballito
de batalla de la época de su extensa y positiva gestión en la intendencia de Rosario, no parece estar siendo demasiado fructífera, al menos
en nuestra ciudad.
Caído el proceso para la construcción, instalación y puesta en marcha
de un centro de Radioterapia. Sin solución a la vista para la iniciativa de crear un nuevo Hospital. Con una creciente polémica por la
decisión de eliminar los consejos de administración de los SAMCos. Y
sin un tomógrafo en un nodo tan extenso como el de Rafaela, que además
cuenta con una población superior a los 200.000 habitantes. La realidad
de la salud pública por estos pagos no es precisamente, a dos años del
inicio de gestión, una bandera que pueda enarbolar la gestión socialista en la Provincia.
ACCIONAR ENTRE PUBLICO-PRIVADO
Siempre se ha dicho, pero además con ejemplos a la vista, que aquí en
Rafaela uno de los motivos por los cuales se alcanzó un fuerte
afianzamiento en todos los aspectos -sin exagerar recordemos que en
determinados momentos fue calificada como "una ciudad que daba el
ejemplo a seguir"-, fue el accionar conjunto entre lo público y lo
privado, dos sectores que aún con ciertas diferencias que fueron
apareciendo en algunos momentos, supieron avanzar en conjunto. Es
decir, sin asfixiarse uno a otro, sino complementándose.
Uno de los más recientes casos a mencionar, es que a partir de febrero
se pondrá en marcha -en un local de la segunda cuadra de calle
Constitución, el mismo donde vivieron las hermanas Loreley y Norma
Giachino- la empresa Punto Gob SA, integrada por la MUnicipalidad con
el 25% del capital accionario y la firma MSA (Magic Software Argentina)
con el 75% restante.
Allí se producirán servicios informáticos para gobiernos locales,
siendo uno de los primeros sistemas a los que se volcará el trabajo
relacionado con el trámite y otorgamiento de la licencia de conducir.
El objetivo que se pretende es afianzar la empresa a nivel nacional, lo
cual daría una enorme posibilidad de expansión en cuanto a la provisión
de estos sistemas para el equipamiento de todo tipo de administraciones
gubernamentales.
UN BALANCE QUE DEJA POLEMICAS
Esta semana se conoció el resumen de la actividad legislativa en la
Cámara de Diputados de la nación, donde a lo largo de todo el año 2009
hubo 55 diputados que no hablaron una sola palabra en el recinto. Es
decir, casi el 22 por ciento de los legisladores no dijo ni mu, lo que
no quita que hayan participado activamente en las comisiones que
integraron, pero en el recinto pasaron desapercibidos.
Entre esos 55 se contó la rafaelina Elda Geréz, quien ocupó durante dos
años la banca que había dejado vacante Hermes Binner para asumir la
gobernación.
Claro, si a usted la llama la atención una situación de esta
naturaleza, y aunque no sirva de consuelo, hubo tres diputados (vale la
pena nombrarlos, Héctor Porto, Juan Carlos Sluga y Hugo Cuevas) que no
dijeron una sola palabra en los cuatro años de su mandato. ¡Con
legisladores así estamos salvados!
REVELACION SOBRE UN MINISTERIO
Superados dos años desde que Hermes Binner asumió la gobernación, en
diciembre de 2007, reveló en estos días que le había ofrecido a Carlos
Reutemann que el peronismo se hiciera cargo del Ministerio de la
Producción, a lo cual y luego de transcurrido un lapso de 15 días, el
Lole le respondió que agradecía el ofrecimiento pero que deslindaba del
mismo.
Es decir, que un área de tanta significación como Producción, Binner la
imaginó para un justicialista en primera instancia, pero ante la
negativa debió modificar sus planes buscando uno que podría denominarse
B, orientando su pensamiento hacia Rafaela y designando a Juan José
Bertero.
Recordamos que en una nota exclusiva que este Diario le realizó a
Binner en el Cemupro de Rosario, un tiempo antes de la asunción,
anticipó a modo de primicia que el Ministerio de la Producción tendría
a un rafaelino al frente. Ya entonces, de acuerdo a sus actuales
revelaciones, habría tenido la negativa de Reutemann para poner a uno
de los suyos.
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