En busca de... Natalia Bastidas, luthier
Cuerdas templadas
Nació en Sevilla-Valle, Colombia y estudió al lado de su padre
construyendo tiples, guitarras, bandolas. Canta e interpreta guitarra. Se
formó como técnico en construcción de violines en Medellin-Antioquia donde
desempeña su actividad laboral en su taller de lutheria. Allí fabrica y repara
instrumentos de cuerda pulsada. Y creó un festival de música infantil en su
región. Conversó con La Palabra de su proyecto.
LP - Contános tu realidad como integrante de una familia dedicada al arte.
N.B. - Es una experiencia un poco diferente a la cotidiana, crecí en un ambiente totalmente musical, al taller de mi papá llegaban muchos de los más importantes músicos de nuestro país, por eso desde muy pequeña he tenido un gran amor a la música y en especial a la música colombiana. Además mi papá me apoyaba para estar en muchos grupos musicales donde tuve la experiencia de crecer no sólo como persona sino que crecí amando mi música, la música de mi país.
LP - ¿Cómo te formaste en la música?
N.B. - Desde que tenía cinco años cuando vinimos con mi familia a vivir a Armenia-Quindio inicié mis estudios musicales pasando por las diferentes escuelas musicales de la ciudad, a los doce años empecé a participar en los festivales de música colombiana en las modalidades infantiles, luego cuando fui a vivir a la ciudad de Medellín tuve la oportunidad de cursar un semestre de tecnología musical en la escuela Dévora Arango en Envigado-Antioquia y en la actualidad estoy a la espera de volver a entrar a estudiar en esta escuela para terminar mis estudios musicales y así complementar mis estudios de la luthería.
LP - La posibilidad de darle forma a un proyecto cultural desde tu lugar de residencia: Cuyabrito: ¿cómo surgió la idea?
N.B. - Como ya les comentaba anteriormente, cuando empecé a ir a los festivales de música colombiana en la modalidad infantil me nació el deseo de hacer algo así en la ciudad de Armenia porque como mi ciudad sufrió mucho en el terremoto del 25 de enero de 1999 yo soñaba con crear un espacio para volver a regalarle alegría a mi ciudad, así fue como le comenté a mi papá "mi gran cómplice" y él con su apoyo, nos unimos con mi familia y le dimos cuerpo, alma y corazón a este festival que este año llega a la décima versión.
LP - ¿Qué es el Cuyabrito?
N.B. - Bueno, el Cuyabrito es un evento musical de la región Andina. Como su nombre lo indica es Festival Nacional Infantil de Música Andina Colombiana. Estamos en ese género primero porque es lo que nos compete, segundo porque estamos justamente en la región andina y tercero porque vamos al rescate de esa forma musical que los medios han venido ignorando estos últimos años y que si no hacemos algo terminará perdiéndose en medio de todas esas formas musicales que nos están invadiendo.
LP - ¿Qué quiere decir Cuyabrito?
N.B. - A ver... a los nacidos en Armenia se les dice cuyabros. Es como un apelativo que se les tiene a las personas de esta región. Cuyabro es una planta que produce unas calabazas que se usan para hacer maracas, ésas son las cuyabras. Cuando se estaba fundando o se iniciaba Armenia, los armenios tenían que ir a una ciudad que está a unos seis kilómetros, y tenían que cruzar el río. Y cuando estaba crecido no había manera de traer las provisiones, entonces se pusieron de acuerdo para hacer un puente. Ambos pueblos dijeron vamos en determinada hora. Pero los de la otra ciudad dijeron qué van a ir estos cuyabros. Les decían así porque esa región estaba llena de cuyabras y desde ahí les quedó el apelativo. De alguna manera en una época fue despectivo pero hoy lo miramos muy normal.
LP - ¿Cómo se identifica al festival? ¿Cuál es la imagen y qué significa?
N.B. - La imagen es un chico, pequeñito bordeado solamente con una línea con sus crespos levantados. Apareció en el primer Cuyabrito un amigo nuestro muy inquieto, cuando le digo que íbamos a hacer un festival, él dibujó la imagen de éste sentado en una silla tocando una bandola. En el segundo año tuvimos la oportunidad de encontrar una amiga nuestra que había andado en un festival llamado "Mono Núñez" que es el más grande la Región Andina entonces ya nos hicimos una reunión y dijimos ¿cómo se va a llamar el premio? Lo establecimos como "Cuyabrito de Oro". La imagen fue ubicándose en distintas posiciones, tocando guitarra, cantando, siempre es un chico, delgadito, flaquito. Finalmente la imagen nuestra es un niño y una niña que si bien cada año se cambia el fondo del afiche, pero se conservan los dos personajes.
LP - ¿A quiénes convoca el festival?
N.B. - A los que quieran cantar música andina desde los 7 años hasta los 15 años en diferentes categorías. Hay instrumentales y vocales.
LP - ¿Qué nos podés decir de la música andina colombiana?
N.B. - Que es una música maravillosa, porque es algo que ha ido evolucionando y ahora hay muchos jóvenes y niños que la han aprendido a amar, y a interpretar gracias a espacios como el Cuyabrito y otros festivales que hemos estado luchando para que esta música nunca muera.
LP - Hablános de la Fundación Nacional Infantil de Música Andina Colombiana.
N.B. - Es la fundación que realiza el Cuyabrito de Oro y nació a raíz de la necesidad de crear un ente oficial que representara al festival, además del festival realiza otras actividades como encuentros dialogados de compositores.
LP - Si tuvieras que hacer un balance de estos años de entrega y dedicación a este proyecto ¿qué resultados encontrás?
N.B. - Que cuando empezamos llegaron sólo veintiún participantes -claro que era un número importante para ser el primero- pero cada año vemos que el número va en crecimiento o sea que la labor que se está haciendo se está cumpliendo porque ahora hay muchos más niñas y niños que quieren cantar música colombiana.
LP - ¿Qué te gustaría ver realizado en el futuro cercano en este programa?
N.B. - Que las personas del público sean muchos más niños porque aunque hay niños presentes pero no son el número que siempre soñamos, y que el apoyo desde las empresas privadas y del estado fuera más generoso para así seguir luchando por "sembrar semillas musicales para cosechar notas de paz".
Tobías Bastidas, padre de Natalia y luthier de tiples y bandolas, se refiere al
Festival Nacional Infantil de Música Andina Colombiana "Cuyabrito de Oro".
Un balance de las ediciones
"Los resultados son valiosísimos. Cuando iniciamos el segundo Cuyabrito que hubo que darle un corte del festival, recorriendo los otros festivales de música andina, vimos que los participantes eran de edad avanzada y en casi todos iban los mismos y se estaba necesitando hacer un cambio generacional. Nuestro objetivo inicial es suplir de participantes de los eventos de adultos con gente joven y de hecho se ha venido dando ya que hemos tenido ganadores en los festivales importantes. Ultimamente tenemos una revelación en nuestro país porque las ganadoras del primer y tercer festival hicieron un dueto y nos están dando muchas satisfacciones porque han ganado en un par de concursos."
El lugar que ocupa y el desempeño de Natalia en el festival
"Natalia fue la creadora, fue la de la idea. Fuimos a participar en un concurso de niños a un pueblito de muy difícil acceso. Ella se hizo amiga de muchos niños de todo el país y cuando regresamos ella miraba con tristeza y me dijo: 'cuando uno va a estos lugares y se hace una cantidad de amigos, los amigos se van ¿y qué queda?' Lo decía con nostalgia. Me dijo 'hagamos un concursito pequeñitico aquí en nuestro barrio'. Entonces le dije: 'si tú lo haces te doy el dinero de los premios'. Fue un desafío para ella pero fue una satisfacción enorme y venimos pregonándolo cada año porque Natalia aparte de ser la creadora, es la que más trabaja para la realización."
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12-03-2010

Editorial

El invitado

En busca de... Natalia Bastidas, luthier

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