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Pasiones al aire libre
San Blas: la meca del pescador
Como Itá Ibaté para el Surubí, Paso de la Patria para el Dorado y
Tierra del Fuego para las Truchas y Salmones, la meca para la pesca en
el mar es Bahía San Blas. Bahía San Blas es un pequeño pueblo ubicado
en la Isla Jabalí, en el extremo sur de la Pcia. de Buenos Aires y a
unos 1.350 Km de Rafaela. Desde Viedma, viajando por la ruta nacional
N° 3, a la altura del kilómetro 918 se encuentra el paraje "La Querencia", allí se dobla y luego de 22 Km de camino de ripio se llega a la
localidad de José Casas. De allí siguen otros 35 Km de ripio hasta
llegar a la Isla Jabalí que tiene una extensión de seis mil hectáreas y
a la que se ingresa por un puente que atraviesa un arroyo.
Los últimos días de febrero Roberto Illanes, Chaig Ferrario y Ricardo
Bertone se hicieron una "escapadita" para probar suerte con el pique.
Vale aclarar que desde San Blas ningún pescador vuelve con las manos
vacías. Nos contaban los protagonistas que lo ideal es una excursión de
tres días como mínimo ya que si hay peligro de tormenta no se sale a
pescar. Entonces, para no hacer tantos kilómetros en vano es necesario
siempre tener uno o dos días de margen por las dudas. Si bien se puede
practicar la pesca desde costa con excelentes resultados, lo conveniente es realizar una o varias salidas embarcadas. Aquí la oferta es
amplia, desde gomomes hasta embarcaciones más grandes. Nuestros amigos
eligieron para su salida un catamarán de Carloto Pesca con capacidad
para 14 personas, con todos los servicios a bordo. Está equipado con
todos los elementos y sistemas de seguridad (radio, GPS, ecosonda,
chalecos y balsa salvavidas etc.) que exige la Prefectura Naval
Argentina además de cumplir con todas las normativas y reglamentaciones
para el transporte de pasajeros en el mar. Este catamarán es un poco
más lento que una embarcación común pero tiene la ventaja que es mucho
más estable en el mar y esto es una "gran" ventaja para quienes no
están acostumbrados a navegar. Roberto nos contaba que se sale con la
marea alta y que las excursiones son, generalmente de 4 ó 5 horas de
pesca. El servicio de pesca incluye el alquiler del equipo caña, reel,
anzuelos y carnada. Estos amigos utilizaron cañas de 1,80 m, de acción
media, reel rotativo con capacidad para 200 metros de línea de 0,50 -
0,60. El aparejo es muy parecido al utilizado en variada de río, con
una plomada grande (200 a 300 gr) al final de la línea y dos brazoladas
con anzuelos del 02 al 05. Por supuesto todo esto es preparado por el
guía de pesca. Las salidas de pesca para la variada se realizan a unos
3 a 5 Km de la costa y las profundidades van desde los 5 hasta los 10
metros aproximadamente. La técnica es muy sencilla. Una vez localizado
el lugar con ayuda del GPS y ecosonda, se ancla la embarcación y
comienza la pesca. Se encarna con pescadilla o anchoitas enteras. El
pescador no debe arrojar el aparejo como en el río, sólo suelta el
freno del reel hasta notar que la plomada toca el fondo. Y comienza la
diversión. Por lo general los piques se suceden rápidamente. Nuestros
amigos pescaron gran cantidad de corvinas de 4 a 6 kilos, pez palo,
pescadillas y se asombraron con la gran cantidad de pejerreyes de buen
tamaño. A veces bastaba arrojar el anzuelo sin carnada para sacar uno o
dos pejerreyes. Cuando comienza a bajar la marea se regresa y al llegar
a la playa ya está preparado el personal que limpia y filetea todo lo
pescado dejándolo listo como para el freezer. Los rafaelinos alquilaron
un bungalow con todas las comodidades (freezer incluido) y a un precio
bastante económico, similares o menores a los que se pagan en la costa
santafesina. Roberto nos comentaba que actualmente el tiburón está
vedado para la pesca deportiva, pero que los barcos factorías pueden
pescarlo sin que nadie les diga nada. Como decíamos antes para quienes
no se aguantan los sacudones del mar, desde costa se pueden realizar
muy buena pesca. Este privilegiado lugar costero atlántico de la
Patagonia norte, descubierto en 1781 por Basilio Villarino, ofrece como
premisa fundamental la conservación de la naturaleza. Por esto San Blas
es, no sólo un lugar ideal para los pescadores con caña, sino para sus
acompañantes. El eco-turismo empieza con actividades como paseos
históricos, avistaje de fauna, safaris fotográficos, travesías 4x4,
caza menor y mayor y todo tipo de actividades acuáticas como surf,
vela, canotaje en mar abierto y en la ría, que brindan al pescador y a
sus acompañantes otro aspecto de la Isla Jabalí.
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