Transitar o suicidarse
Sr. Director:
"Ruleta rusa", "adivinar mientras viajo", etc... habría nuevos títulos
para esta nota, pero el más ridículo sería "pago peaje para viajar
seguro por la ruta nacional N° 34".
Incomprensible, hasta podríamos calificar a los responsables del
mantenimiento como culpables del gran porcentaje de los accidentes que
ocurren en ella, y si a esto le agregamos algunos "estúpidos" que creen
que circulan por "la gran ruta" y quieren demostrar que tienen el
"súper-auto", que lo que le vendieron es "indestructible"... hasta que
se les cruza algo y terminan haciendo un desastre y lamentablemente
involucran a inocentes que "conducen correctamente" y muchas veces
"luchamos" contra la propia ruta.
Señores, no hay excusas: cobran (y mucho) para hacer un mantenimiento,
y si no les conviene, renuncien. Hay pedidos hechos por el Diputado
Peirone, por el Senador Calvo, y por tantos otros, hechos directamente
al responsable provincial, hasta se ha pedido como mínimo que se
ilumine el "Cruce de Angélica" (34 y 19): aducen que la nueva obra,
etc... ¡No! No hay excusas.
Cambien las lámparas quemadas desde antes que comience la obra de la
Autovía, personas esperando un micro o por el motivo que sea, están a
oscuras, quien no conoce no puede ver los "canteritos" que divide la
ruta y los pasa por arriba con el riesgo de producir una colisión,
contra lo que no ve, o romper el coche, o tal vez tengan la "suerte" de
no llevar por delante a los "irresponsables transeúntes" que con
"vehículos" destrozados, sin luces, circulan por la ruta, y lo más
cómico-peligroso, pagan y pasan el peaje como si fueran amigos de toda
la vida, de quienes tienen que detenerlos.
Pregunto: ¿quién es más culpable si sucede un siniestro? Sr. Gobernador, Sr. Director de Vialidad Provincial, Sres. del Occovi (ente
nacional de control de rutas), a los responsables del peaje, a todos
ustedes los hacemos responsables por cada accidente de estas características que suceda en la ruta 34, a ustedes los hacemos responsables
por cada vida que se pierda en un accidente, por su negligencia, por su
falta de conciencia y le pedimos a "Dios" que proteja a los que por
ella transitan, ya que a los que los tienen que proteger sólo les
interesa "recaudar".
Dios quiera que nunca estén ellos o sus familiares involucrados en un
siniestro... o tal vez sería la única forma que los haga cumplir con
sus obligaciones de funcionarios públicos. Roguemos que "Dios" siempre
ponga sus ojos para acompañar a los conductores, porque los que tienen
que hacerlo: "Por la oscuridad de sus cerebros no ven nada".
Hugo Cossa
DNI 12.304.003
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20-03-2010

Escasez de combustible, carne y leche

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