El piloto en control público
Sr. Director:
Resulta llamativo el contenido de la Carta de Lectores publicada por el
Diario LA OPINION el día 2 de junio último y firmada por el señor Hugo
Cossa, donde desde el comienzo se evidencia, si se piensa bien, un
profundo desconocimiento y un más que claro fastidio por haber sido
"sorprendido" al cometer una falta de tránsito.
Es usual que los infractores busquen excusas para sus transgresiones,
pero cuando ese infractor es una persona que ha ejercido funciones en
el área de Control Público de la Municipalidad de Rafaela, es válido
pensar en otras intencionalidades.
No es desconocida la labor que, todos los días, se desarrolla desde
Control Público para concienciar y controlar todo lo relacionado al
tránsito, dando efectivo cumplimiento a las normativas que se sumaron o
perfeccionaron ampliando nuestras responsabilidades.
También, el mismo personal efectúa otras tareas de control que tienen
por finalidad garantizar la seguridad ciudadana, entre ellas pueden
mencionarse las referidas a la regulación de la venta o suministro de
bebidas alcohólicas, a la protección de menores en el consumo de las
mismas, a la seguridad en locales de diversión y la creación de las
zonas de estacionamiento controlado, entre otras.
Aún no estamos conformes con los resultados. Por eso pedimos continuamente colaboración a nuestra comunidad, a las entidades que la representan y a las instituciones educativas, que nos ayuden en la prevención.
Todos los días, con esfuerzo capacitamos y formamos a nuestros agentes
para servir a nuestra ciudad.
Además intentamos, de la mejor manera posible, resolver las dificultades de una sociedad que no acepta fácilmente la construcción de
límites.
Las instituciones las forman personas que, muchas veces, se equivocan y
la nuestra, que tiene tanta exposición y es auditada por los vecinos
las 24 horas, sabe que en su historia ha tenido que superar numerosos
problemas.
No debiera serle ajeno al señor Cossa que el área de Control Público
haya tenido que superar problemas internos, como faltantes de combustible, venta de repuestos de motos, soberbia, omnipotencia...
Sin lugar a dudas podemos mejorar muchísimo. Pero es difícil para usted
negar los esfuerzos que se realizan en todos los niveles y que permiten
resultados estadísticos (que ponemos a su disposición) que nunca fueron
alcanzados.
El objetivo, siempre, será único: mejorar la calidad de vida de los
rafaelinos.
Darío Kemerer
DNI 21.691.674
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08-06-2010

El piloto en control público

¡Gracias Marcela Montenegro!

La alegría de los pueblos

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