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Martes 22 de Junio de 2010


La Palabra

El invitado

Los trabajos de Ambrosetti o la formación de un acervo institucional a principios de siglo *

por Marta Dujovne, Andrea Pecoraro y José. A. Pérez Gollan
Museo Etnográfico, Facultad de Filosofía y Letras, UBA (Buenos Aires)


"Para los fines de este Museo, que son a la vez didácticos y de investigación, cualquier objeto producto dé la industria del hombre primitivo ó de cultura exótica llenará un vacío." Esta afirmación, que encerraba todo un programa institucional, era incluida por Juan B. Ambrosetti en la Memoria del Museo Etnográfico 1906 á 1912, publicada por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, a la que pertenecía el museo fundado en 1904. La cultura exótica era sinónimo de extranjera, ajena, extraña.
La memoria incluía un listado de donaciones recibidas por la institución y un catálogo sintético, organizado en tres secciones: antropología, arqueología y etnografía. Estas se subdividían a su vez geográficamente, con materiales de los cinco continentes.
El Museo contaba con 12.156 piezas. Tanto su fundación como el crecimiento de su acervo respondieron a la voluntad y la acción de Ambrosetti, pero manifestaban la situación del país y sus instituciones científicas, y también el desarrollo de la disciplina.

Museos y universidades

A fines de siglo comenzaba a sentirse la necesidad de modificar el modelo de universidad, hasta entonces de neto corte profesional. En 1896 -el mismo año de la apertura del Museo de Bellas Artes- la Universidad de Buenos Aires creó la Facultad de Filosofía y Letras, con el expreso propósito de alentar "la alta cultura no profesional". En 1905 se produjo una reorganización de la Universidad de La Plata para darle un perfil científico. Para lograr la unión de las actividades docentes con las tareas propias de la investigación científica, se incorporó el Museo a la Universidad como base de la facultad de Ciencias Exactas y Naturales, con el propósito de utilizar sus colecciones como instrumento de enseñanza. Joaquín V. González, rector de la Universidad, indicaba que "Las colecciones que hasta ahora realizaban esa vaga y remota forma de educación colectiva que consiste en la visita popular en los días feriados, se convertirán en enseñanza efectiva y en estudio directo guiado por los profesores, que tendrán en sus alumnos estímulos y alicientes nuevos". (Myers: 1992).
Si el principal museo del país pasó a ser un núcleo de docencia universitaria, el Museo Etnográfico fue creado con un espíritu similar en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, por Juan Bautista Ambrosetti, al ser nombrado profesor suplente de la cátedra de arqueología americana.
En esos momentos la antropología ya había alcanzado una cierta autonomía en relación con las ciencias naturales y quienes realizaban el trabajo antropológico podían definirse como profesionales, si bien por lo general había recibido una formación como los naturalistas o eran autodidactas.

Ambrosetti

Ambrosetti, nacido en 1865, fue uno de aquellos viajeros y exploradores que recorrieron el país con ojos curiosos, afán científico y fe en el progreso, y formó parte de un movimiento intelectual más amplio en el cual la actividad específica estaba permanentemente definida a partir del proyecto de nación:
Si podemos seguir sus pasos en relación con naturalistas y arqueólogos tambien lo encontraremos entre escritores y artistas animados por una preocupación similar.
A la edad de 20 años Ambrosetti ya había reunido y donado materiales zoológicos y etnográficos al Museo Provincial de Entre Ríos, dirigido por Pedro Scalabrini, difusor del positivismo desde la Escuela Normal de Paraná. Estuvo a cargo de la sección de zoología de ese museo, pero su atención se concentró pronto en el quehacer etnográfico y arqueológico. Realizó actividades diversas, entre ellas la de bibliotecario de la Sociedad Geográfica Argentina, pero fue, sobre todo, un hombre de museos. En 1895 encabezó la expedición del Museo de La Plata a las poblaciones indígenas del nordeste. A fines de 1895 fue nombrado Director Perpetuo del Museo Etnográfico del Instituto Geográfico Argentino, cuyas colecciones pasaron al Museo de Ciencias Naturales. En sus sucesivos recorridos por el país reunió colecciones que en gran medida tuvieron destinos institucionales. En 1903 se hizo cargo de la Sección de Arqueología de1 Museo Nacional de Buenos Aires, a la sazón dirigido por Florentino Ameghino. Al aceptar el cargo prometió ceder al Museo parte de su propia colección, lo que concretó en los años subsiguientes. (...)

Ambrosetti y el Museo Etnográfico

En 1903 Ambrosetti fue también nombrado profesor suplente de la Cátedra de Arqueología Americana de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.
Impulsó entonces la creación del Museo Etnográfico, que se concretó por una resolución de la Facultad del 20 de abril de 1904. El primer núcleo de las colecciones consistió en un pequeño número de materiales arqueológicos del noroeste argentino, donados por Indalecio Gómez, consejero de la Facultad. Según un relato familiar recogido por Cáceres Freyre, al ver que esos objetos se demoraban en la mesa de decanato, Ambrosetti forzó la creación del Museo añadiendo 730 piezas arqueológicas y etnográficas de su propia colección. A partir de ahí vemos cómo Ambrosetti construye la institución, no a partir de una colección heredada, sino de un proyecto, de su imagen de lo que el museo debía ser.
En junio de 1905 el Consejo de la Facultad designó a Ambrosetti director del Museo. En la carta en que agradecía su nombramiento, Ambrosetti subrayaba los objetivos científicos y educativos, y señalaba que "haré todo lo que de mí dependa para que ese naciente museo pueda en breve contar con un material suficiente no sólo para los fines de la enseñanza, sino también para que ocupe un lugar importante entre nuestras instituciones científicas". (Ambrosetti: 1905b)
El museo se entendía de algún modo como un gabinete de estudio, y su importancia derivaba de sus colecciones, organizadas en tres secciones: antropología -nuestra antropología biológica-, arqueología y etnografía.
Para formar el acervo, Ambrosetti recurrió a la recolección directa, la compra, el canje y las donaciones.
En enero de 1905 se había realizado la primera expedición arqueológica al noroeste del país, excavó en la finca que el propio Indalecio Gómez poseía en Pampa Grande, en la provincia se Salta. A su regreso, en informe a la facultad, Ambrosetti había afirmado que "de este modo el naciente Museo Etnológico de la Facultad tiene ya su vida asegurada con la base de las colecciones recogidas , más de doscientas cincuenta piezas, algunas de gran tamaño y sumamente raras, las que una vez instaladas y convenientemente restauradas, podrán exhibirse como un conjunto modelo". (Ambrosetti: 1905) A partir de ese momento se previeron expediciones anuales que trabajaron sobre todo en diferentes sitios arqueológicos del noroeste argentino.
Para formar las colecciones etnográficas y de antropología física de Argentina y países cercanos, Ambrosetti recurrió a varios métodos. El museo tuvo "misiones etnográficas", en su mayor parte "gratuitas o modestamente subvencionadas", según aclaraba Ambrosetti en la memoria elaborada en abril de 1916. En ocasiones se encomendaban estas tareas a personas que viajaban por otros motivos, a las que se facilitaban los pasajes y dinero para efectuar compras.

Bibliografía

Ambrosetti, Juan B., Memorias y correspondencia, Archivo del Museo Etnográfico. Cáceres Freyre; Julián; 1912; " El sabio Juan B. Ambrosetti" ,en Revista de Geografía Americana, t. 18. Buenos Aires.
Debenedetti, Salvador, 1927, Carta a Imbelloni, Archivo del Museo Etnográfico.
Fouilliand, Francisco, Informe elevado desde Posadas al Director General de Territorios Nacionales en 1915, Archivo del Museo Etnográfico.
Lecot, Alberto Gregorio, 1985, En "La Porteña" y con sus recuerdos, Contribuciónal estudio de la vida y obra de Ricardo Güiraldes, Buenos Aires, Manisser, 1915, Carta a Ambrosetti, Archivo del Museo Etnográfico.
Myers, Jorge, 1992, "Antecedentes de la conformación del Complejo Científico y tecnológico, 1850-1958", en Enrique Oteiza, La política de investigación científica y tecnológica en la Argentina, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires.
Podgorny, Irina, 1995, "De razón a Facultad: Ideas acerca de las función del Museo de La Plata en el periodo 1890-1918", en Runa, Vol. Xx facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires.
Rojas, Ricardo, 1915, "Artes decorativas americanas", en Revista de Arquitectura,- núm. 4, Buenos Aires.
Sheets, Hyenson, Susan, 1988, Cathedrals of science. The developmet of coloni natural history museums during the late nineteenlh century McCill-Queen Univcrsity Press, Kingston y Montreal.
Slabyhwo, K., 1911, Carta a Ambrosetti, Archivo del Museo Etnográfico.



22-06-2010

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