
|
Editorial
Nuevos semáforos
El bulevar Guillermo Lehmann, justamente el que honra la memoria del
fundador de la ciudad, es uno de los sitios de circulación de mayor
peligro. De tal modo lo reflejan las estadísticas que se tienen sobre
el tránsito urbano, llegándose al punto que en determinada ocasión al
realizar este Diario un relevamiento sobre los escenarios de
siniestros, se obtuvo la conclusión que, justamente este bulevar, no
sólo era donde se produjeron más accidentes en el año, sino que también
habían provocado dos víctimas fatales, lo cual da cuenta del alto
riesgo que tiene allí la circulación, tanto por las características de
esa vía de doble circulación, los complicados cruces de calles de
intenso movimiento vehicular, como por la alta velocidad de los
vehículos.
Pues bien, la grata novedad es que en el bulevar Lehmann se han
comenzado a instalar semáforos, utilizándose la financiación de parte
del dinero enviado por la Provincia correspondiente al Fondo de Obras
Menores, para lo cual se contará con la provisión de elementos
electrónicos de dos empresas, una local y la otra santafesina, elegidas
mediante el proceso licitatorio.
El primer conjunto semaforizado, que ha comenzado a instalarse, se
encuentra en el cruce con calle Carlos Pellegrini, en tanto que luego
ya se tiene previsto continuar con el cruce de Almafuerte, y después
con la calle Maipú. Todos estos semáforos se sumarán al grupo que ya se
encuentra a la altura de las avenidas Brasil y Ernesto Salva, con lo
cual ese ahora peligroso bulevar, una vez equipado con todo este
conjunto de señalización y regulación del tránsito, seguramente
modificará sustancialmente esa característica.
Digamos también, ya que estamos en el tema, que además de los tres
núcleos de semáforos en el bulevar Lehmann, se colocarán esos mismos
elementos en la intersección de avenida Salva -que ya cuenta con otros
grupos- y Ayacucho, mientras que otros dos, que fueron votados por los
vecinos en el marco del Presupuesto Participativo, serán en Salva y
Perú, y en avenida Mitre y Urquiza.
Con esta incorporación que tendrá la ciudad, dentro de unos seis meses,
sin duda se mejorará sensiblemente la organización del tránsito, que es
una de las cuestiones que continúa preocupando, y mucho, a las autoridades. Pero además, con los semáforos en todos lugares clave por el
nutrido tráfico de vehículos, se contribuirá también no sólo para
ordenar sino para reducir, o directamente eliminar los accidentes, como
así también destinar a parte del personal ahora afectado al control de
esos lugares, a otros sitios que se encuentran algo desprotegidos, con
lo cual se van sumando aspectos positivos.
Un tema que no puede obviarse dentro de esta clase de referencias, es
el que le toca al factor humano. Es decir, a los conductores, de toda
clase de vehículos, desde los automotores, las motos o las bicicletas,
como así también a los peatones. Es que sin la colaboración de la
gente, nunca habrá semáforos ni seguridades que sean suficientes para
lograr un movimiento equilibrado y con la menor cantidad de accidentes
posible.
Justamente por esa razón, resulta inentendible que deban ubicarse
policías municipales en zonas de semáforos, ya que muchas veces allí se
dan situaciones de infractores que hacen del lugar un sitio de mayor
peligro que si no existieran las luces verdes y rojas. Y eso deberá
producirse cuando se instalen, y entren en funcionamiento, estos nuevos
seis grupos de semáforos que contarán las calles de la ciudad.
Si bien todo el conjunto preocupa, es muy importante lo que se hará en
el bulevar Lehmann, ya que esa doble vía de circulación, por algunas
características muy especiales, es un repetido escenario de accidentes.
Los que, una vez que se agreguen semáforos en los cruces con
Pellegrini, Almafuerte y Maipú, seguramente dejará de serlo. Aunque
para alcanzar ese objetivo debamos colaborar todos.
|
 |
 |
 |
|



|
 |
 |

|
 |