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Editorial
Turismo en alza
Hace muy poco, la presidenta de la Nación Cristina Fernández de
Kirchner, resolvió la elevación jerárquica del turismo, ya que dejó de
ser una Secretaría para pasar a ser Ministerio de Turismo el organismo
que regula toda la actividad. Algo que nos ubica en sintonía con el
resto de Latinoamérica, donde todos los países cuentan con un
ministerio para la regulación, control y manejo del turismo, una
actividad que sin duda adquiere cada vez mayor trascendencia, no sólo
en nuestra región, sino en todo el mundo.
Tanto es así, que el turismo se ha convertido -no de ahora, desde hace
muchísimo tiempo- en una de las principales fuentes de ingreso de
divisas en numerosos países, de modo especial aquellos en los cuales se
cuenta con atracciones naturales, históricas y culturales que de ese
modo lo justifiquen, y que además, supieron organizar todos los
circuitos de modo tal que aseguren cada vez una mayor corriente de
visitantes.
En la Argentina por ejemplo, el turismo viene afianzándose de manera
muy significativa, habiendo superado aquella instancia de los años ï70
en los cuales el principal factor impulsor de la actividad lo
constituía la situación cambiaria. En la actualidad en cambio el
movimiento es sostenido, permanente y además, creciente. Un dato para
destacar es que el turismo de reuniones y eventos internacionales,
ubica hoy a nuestro país en el lugar 19 del mundo, lo cual por cierto
no es poco decir. Incluso, aún superando el inconveniente -frente a
otros ubicados en mejores situaciones estratégicas- de la gran
distancia que nos separa de algunos de los denominados núcleos más
importantes, casos de Europa y Estados Unidos. Eso habla muy en favor
de otras condiciones que se ofrecen como alternativa para esta clase de
eventos, la hotelería por citar uno de ellos, que en las últimas
décadas fue ganando calidad y prestigio, ubicándose en paralelo con las
mejores del mundo.
En este momento, el turismo es la quinta actividad por ingresos en el
país, ubicándose en primer lugar los subproductos de la soja con 8.778
millones de dólares, luego material de transporte terrestre con 5.486
millones, siguen grasas y aceites con 4.559, en cuarto lugar productos
químicos con 3.898 millones, y ahí aparece el turismo en el quinto
puesto con 3.844 millones de dólares.
Lo tal vez más trascendente para nuestro país, es que contrariamente a
otros centros internacionales de turismo muy fuertes, aquí existen
grandes posibilidades de crecimiento, en muchísimos sentidos, no sólo
en lo que hace a infraestructura -perfectible y con perspectivas de
ampliación en todos los ámbitos-, sino en los lugares naturales. Es que
aquí, además de las tradicionales cataratas del Iguazú o el glaciar
Perito Moreno, dos de los más singulares sitios convocantes para el
turismo internacional, los centros de ski están con perspectivas de
ampliación muy importantes. Esos lugares están siendo equipados y
acondicionados a la par de los mejores del planeta. Aunque, si bien el
de mayor volumen en cuanto a inversión, también está ocurriendo lo
propio en otros lugares, como por ejemplo el equipamiento en materia de
muelles que se está haciendo en la isla Victoria, o el mantenimiento en
las ruinas de las misiones jesuíticas en Misiones.
De todos modos, simultáneamente con el avance en hotelería y la
infraestructura de los principales centros de atracción, nuestro país
se afianza cada vez más en una de las atracciones más fuertes de esta
parte del mundo, pues ofrece al turismo una gran ciudad como Buenos
Aires, pero sitios que van desde la nieve del sur y los centros de
esquiaje, a las cataratas, el Perito Moreno, la cordillera de Los
Andes, las playas atlánticas, o las singulares atracciones del norte,
además de uno de los ríos más importantes del mundo como el Paraná.
Puede advertirse, tanto en datos concretos como en perspectivas
futuras, el turismo está en el camino de continuar expandiéndose.
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