TESTIMONIO DE UN EX HOMOSEXUAL (TRAVESTI)
Mi mala experiencia de vida homosexual
Se trata Carlos Fabián Román, 25 años de la ciudad del Trébol. Cuenta
pormenores de su abuso sexual cuando era niño, su malas vivencias en la
homosexualidad. Se muestra contrario al matrimonio gay y a la adopción
de hijos.
Me llamo Carlos Fabián Román, tengo veinticinco (25) años, DNI
31.675.912, y vivo con mis padres y cinco (5) hermanos, en la ciudad
del Trébol (Santa Fe) Argentina. Estoy estudiando inglés en un
instituto y tengo la intención de comenzar la carrera de psicología el
año que viene.
Terminé la secundaria en una escuela para adultos el año pasado y al
mismo tiempo finalicé un estudio de dos años de corte y confección de
prendas.
En este momento estoy trabajando de sastre en confección de diversas
prendas de vestir y de otros rubros. También, en ocasiones, ejerzo el
oficio de peluquero, el cual comencé a estudiar pero aún no pude
concluir.
Todo esto empezó hace dos años atrás, en el 2008, cuando me cansé de la
vida que llevaba, la cual comenzó a mi temprana edad donde fui abusado
sexualmente por un pariente como a los 4 ó 5 años, y esto dio inicio a
una etapa nueva y totalmente distinta. Después de este período de abuso
infantil comencé a relacionarme sexualmente con otros amigos o
parientes. Yo sentía cosas distintas que los chicos de mi edad, quería
vestirme de mujer, me gustaban las personas del mismo sexo, y hasta me
gustaba tener sexo a pesar de que era muy pequeño.
Reconozco muy bien, al igual que muchos homosexuales con los que estuve
y estoy vinculado, que el homosexual no nace sino que se hace, por
distintas circunstancias de la vida que lo llevaron a tomar una
decisión, muchas veces casi de manera "inconsciente", pero que va a
cambiar el resto de la vida de esa persona.
Ya en la escuela primaria comenzaron algunos problemas para mí como:
discriminación de mis compañeros de aula, peleas, insultos, los chicos
de mi edad me pegaban porque ellos pensaban que yo era gay. Me
esperaban a la salida de la escuela o gimnasio para seguirme, pegarme y
muchas otras cosas que no deseo mencionar.
Yo, como homosexual (travesti) que fui, si tengo que hacer un balance
de mi vida, desde los 6 a los 15 años de edad, tiempo en que realicé
mis estudios primarios, diría que pasé muchísimos momentos lindos como
también otros muy pero muy desagradables. Conozco amigos que pasaron
por muchas historias parecidas a las mías y que piensan lo mismo de su
niñez (etapa fundamental donde la persona toma y absorbe todo lo que
después va a desarrollar durante su vida). Doy gracias a mis padres que
me enseñaron siempre lo que era mejor para mí y me inculcaron valores
muy fuertes que me ayudaron a reflexionar y lograr, junto con otros
importantísimos factores, que mi vida haga un giro de ciento ochenta
(180) grados.
Una de las cosas positivas que puedo extraer de esta ingrata parte de
mi historia es que, a través de la experiencia, puedo ayudar a muchos
niños, que todavía son sanos tanto física, emocional y espiritualmente,
y que nadie ha abusado de ellos en ninguna forma, para evitar, mientras
sea posible, vivir malas experiencias en esta importante etapa de sus
vidas.
CAMBIO DE IMAGEN
Luego cuando empiezo la secundaria inicio otra etapa, que yo la
denominaría la etapa del "cambio de imagen", donde comencé a mostrar
cada vez más lo que sentía por dentro y a manifestar a la sociedad mi
forma de pensar. Comencé a aclararme el cabello, a juntarme con
personas que sentían lo mismo que yo, empecé a salir a discotecas
vestido de mujer. Abandoné mi casa y mi ciudad. Realizaba bailes en
bares nocturnos, me prostituía en las calles y en los prostíbulos.
Conocí las drogas, indagué en el ocultismo, y cuando regresaba de
visitas a mi ciudad frecuentaba boliches y fiestas varias. Conocí mi
debilidad que fue el alcohol y el cigarrillo. Y muchísimas cosas más
que ofrece el ambiente donde me movía y que se llama el mundo del
homosexual o "el grandioso" y "feliz" mundo gay.
Reconozco que muchas de estas cosas me hicieron feliz por unos momentos
o instantes, pero en realidad, aunque la palabra en inglés "gay"
significa feliz o divertido, yo no era para nada feliz con la vida que
llevaba. Vivía en una mentira todo el tiempo, al igual que muchos en
ese mundo. Es una vida no sólo de mentiras sino de engaños. En realidad
no existen códigos de ningún tipo, no existe el respeto ni los
secretos.
En "la noche" conocí muchos homosexuales como travestis, lesbianas,
gays, bisexuales, y pude entender o comprender muchas cosas de sus
vidas, pero la mayoría no es tan "gay" (feliz) como dicen ser. Más bien
muestran una máscara para la sociedad y muchas veces para ellos mismos.
Hace dos años que dejé totalmente la homosexualidad, gracias a que una
noche, ya cansado, clamé a Dios llorando y le dije que no quería más
esa vida. Gracias a Dios hoy estoy yendo a una iglesia cristiana
evangélica de la ciudad de El Trébol (Santa Fe), donde me congrego y
suplo mis necesidades espirituales y emocionales. Gracias a Dios nunca
más volví a mi vida pasada y espero nunca más volver.
MATRIMONIO Y ADOPCION
Mi opinión con respecto al matrimonio homosexualy adopción de hijos,
es la siguiente:
Yo no tengo absolutamente nada contra el homosexual, por el contrario,
la mayoría de mis amigos son homosexuales o mujeres de la noche.
Lo que más me preocupa, y no quiero en realidad,es que un niño pase
por todo lo que yo pasé, y muchísimo menos por el ambiente que yo
conocí.
Creo que si esta ley se avala, muchos travestis se van a casar y
seguramente van a adoptar niños y yo conozco lo que son las vidas de
muchos de ellos y sus pensamientos, y lo más triste es la influencia
negativa que tendrían hacia esos niños. Estoy en contra de la adopción
de chicos por parte de parejas homosexuales, porque una persona con un
poco de sentido común se da cuenta que un niño necesita un padre y una
madre que lo ame y lo cuide como se lo merece, una pareja homosexual
"jamás" podrá darle el amor de una madre si son los dos hombres (aunque
tenga operaciones y haya tomado muchas hormonas), y "jamás" podrían
darle el amor de un padre si son dos mujeres; ¡no seamos egoístas y no
nos mintamos los unos a los otros!.
Usted, estimado lector, si tiene hijos y un día "falta", ¿sería su
deseo que sus hijos sean adoptados por una pareja homosexual?
Le dejo mis cordiales saludos y confío que si usted está ocupando un
cargo en el Gobierno,sabrá tomar la mejor decisión para el bien de
nuestra sociedad y el futuro de nuestra hermosa Nación.
Colaboración del pastor Carlos Terranova de la Primera Iglesia
Evangélica Bautista de Rafaela.
|
 |
 |
 |
12-07-2010

Gardel en Europa: primer viaje a España

Donación de órganos en el HECA de Rosario

Principal causa de muerte en diabéticos

Santa Sede perdió más de 4 millones de euros

Alumnos americanos en el Museo de la Música

A puro tango en el cierre

Mi mala experiencia de vida homosexual

¿Que adopten los monos?

¿Consejo? ¿Concejo?

La leptospirosis es cada vez más letal

|