www.laopinion-rafaela.com.ar - Rafaela - Argentina

Primera página
Todos los títulos
Noticias
Suplementos
Editorial
Archivo

Aire libre
Ecología
Economía
Gente
Hábitat
Jubilados
La Palabra
Política
Rural
Salud

Martes 23 de Noviembre de 2010


La Palabra

En busca de... Mateo Villalba, músico

Como dulce mbaracá

Integró el Cuarteto Santa Ana y el Palermo Trío, acompañó a Chacho Santa Cruz, a Fetiche y a Nati Mistral. Su compromiso con la cultura popular le permite ser un reconocido profesional y un destacado docente; y su testimonio como intérprete, llegar con el instrumento para jerarquizar el ritmo que identifica su propio lugar de pertenencia. Conversando con LA PALABRA contó anécdotas, historias y proyectos.

LP - ¿Cuándo empezó con la música? ¿Antes o después de nacer?
M.N. - La música siempre estuvo ligada conmigo. No tengo una historia familiar musical. El antecedente que yo encuentro que más claro tengo es mi mamá cada tanto tocando una armónica así en la melancolía de las tardes, en su soledad, pero otra cosa no. Nací en Curuzú Cuatiá, y bien o mal criado en Curuzú hasta los veinte años.

LP - ¿Allí tuvo acceso a los grandes del chamamé?
M.V. - Ya no estaba nadie. El acceso que tenía era a través de la radio, de discos. Se me abrió la gran posibilidad cuando llegué a Buenos Aires donde uno tiene acceso a todo.

LP - ¿Y la guitarra desde cuándo entonces?
M.V. - Y bueno, creo que desde siempre, pero hay un antes y un después que fue a los ocho o nueve años. Y te cuento una anécdota de gente que después fueron muy amigos míos. Un día se me aparecen en el club donde desarrollé mi niñez porque mi padre era el que mantenía en buen estado todo el predio. Un día aparece un trío comandado por un arpa y ese hombre era Carlos Peralta, un arpista, y apareció con dos guitarras. Y yo con esos años... me marcaron la vida. Me marcaron la vida. Y desde entonces siempre he andado con la guitarra y no he hecho otra cosa en mi vida que no sea música.

LP - ¿Vivió de la música en Curuzú cuando joven?
M.V. - Sí. Creo que desde los trece años -más o menos- vivo de la música.

LP - Y en algún momento también tuvo necesidad de componer...
M.V. - Creo que la composición siempre estuvo girando alrededor de mí y cuando me alejé de mi pueblo por compromisos con la Patria -porque fui a hacer el servicio militar a Buenos Aires- hice marina, hice veintidós meses de soldado, de colimba. Y allí fue cuando me empezó a picar mucho la composición. Si bien no quedaron obras de aquellos tiempos, recuerdo bosquejaba cosas. Fundamentalmente por la distancia, siempre es porque hay un crack que se genera en el espíritu de uno, en el hombre adentro. Creo que las canciones tienen esa historia, vienen por esa cuestión, no solamente es motivada por la tristeza o la nostalgia, por ahí te genera una gran alegría una gran canción.

LP - Momentos destacados de su vida artística que rescate con más ganas.
M.V. - Siempre me prendo a las cosas que siempre me han generado grandes historias o pequeñas historias de mi vida y que me han ayudado a seguir en este camino. Nunca he andado detrás del aplauso, de las luces, del facilismo. Siempre me ha tenido sin cuidado. Siempre he andado detrás de otras historias. Y hay muchos momentos que han prendido en mi ser, en el Mateo interior que me han ayudado mucho a crecer.

LP - Las grandes formaciones que ha integrado.
M.V. - En la primera etapa cuando inauguré mi vida en el profesionalismo fue con el Cuarteto Santa Ana de Ernesto Montiel. A partir de ahí vino mucha historia no solamente con la que tiene que ver con la música de mi vida que es el chamamé, sino porque soy un músico que felizmente ha transitado todas las corrientes musicales del mundo. He tocado jazz, clásico, latinoamericana. Porque siempre la búsqueda mía fue tratar de generarme un músico. Siempre andaba detrás de la profesión, detrás del Mateo músico. Cuando me preguntan determinadas cosas respondo "soy un músico que me he preparado para tocar cualquier cosa".

LP - ¿Y por qué eligió el chamamé y el litoral en su repertorio?
M.V. - Porque es lo que más cerca está de mi vida. Me he criado escuchando música. Mis padres me han acunado escuchando música. Me he criado escuchando a los grandes intérpretes del litoral. Creo que la vida te da opciones y llega un momento que te dice, "bueno, qué elegís". Y desde mi instrumento -la guitarra- llegó un momento de discernimiento donde me di cuenta que no había un tratamiento adecuado y respetuoso a la guitarra. Siempre fue un instrumento que lo han tenido de segunda mano, solamente para acompañar, básico. Y desde el principio me di cuenta que tenía muchísimas posibilidades, y dije "puedo contar mi historia a través de la guitarra". Grabé un disco en el '80 que se editó en el '85, se llama "La guitarra del chamamé" donde rescaté obras emblemáticas del género: El toro, Kilómetro 11, Alma guaraní. Creo fue la primera obra integral desde la guitarra dedicada al chamamé. Y armó un revuelo, como todo lo que puede generar una revolución, aquellos que estaban a favor y otros en contra. Ese debate me pareció fantástico, y con el tiempo vinieron otros trabajos y fue entrando la guitarra chamamecera, le fueron dando un lugar más importante, más adecuado conforme a la historia que trae el instrumento de por sí. Hasta que se editó aquel disco en la valiosa colección "Guitarras del mundo", un disco que se llama "Mbaracá". Allí dije: "después de esto puedo dejar la guitarra". Fue misión cumplida. En ese disco se sintetizó todo el proyecto aquel que yo traía.

LP - ¿Necesitó escribir letras para sus obras?
M.V. - Tuve una muy buena relación, y el último se acaba de ir hace días, que fue Ariel Petrocelli. Estuve muy con ellos: Hamlet Lima Quintana, Armando Tejada Gómez, Ariel. Eran mis amigos del alma. Hay una anécdota que es para reírse, tengo obras mías grabadas donde también soy autor de letras y un día dije "esto es imposible", ya están editadas, no las puedo escuchar porque es una falta de respeto a todo. Fundamentalmente a esta gente que mencioné. Y tuve la suerte de conocerlo de cerca a uno de los poetas más enormes como es Homero Expósito. Comienzo en Sadaic y Homero estaba dando un curso de letras, de letristas, me anoto. A partir de entonces quemé las cosas grabadas que me daban vergüenza, me sentía humillado. Después sí hice cosas. Llego a casos extremos, cuando no logro a quien interprete lo que quiero decir, entonces encaro yo la letra. Sé lo que quiero, no tendré un vuelo poético como ellos, pero sé que ellos me van a decir que está bien hecha la canción. Con eso me quedo tranquilo.

LP - Y editó su antología de versiones selectas.
M.V. - Son veintidós temas de distintos tiempos, cada uno tiene una historia, toda la antología. Se edita ahora y era un proyecto que se venía masticando entre la compañía, y lo había propuesto hace un par de años. Y llegó el momento que se tuvo que concretar y se concretó. Y ahora felizmente está en la calle y son versiones originales por distintos intérpretes. Las que a mí me parecían que eran las mejores. Andan las canciones dando vueltas y yo creo mucho en esto de que las canciones andan buscando su mesa, su casa, su cama, su hogar. Por ejemplo "Cielo de Mantilla" que abre el disco es la mejor versión para mí y es muy difícil de superarla. Hay una cosa con Isaco, aparte de componer juntos para el disco que hicimos en el '78 con Abelito Larrosa Cuevas "Juntata linda en el litoral" donde cada uno tenía sus invitados. Recuerdo que Abel eligió una obra de Millán Medina, y mi invitado fue Isaco cuando vivía. Y la grabamos juntos.

LP - ¿Cuál es su próximo paso?
M.V. - Hay proyectos, que siempre van más adelantados de la cosa que se concreta. Pero es grabar: hacer un disco totalmente instrumental, otro disco de cancionero criollo con Maura Sebastián, y quiera Dios que podamos concretarlo-es un adelanto esto- hacer un disco teniendo como invitado a Octavio Osuna, que para mí es una de las voces vivas más importante que tenemos. Canta bien cualquier cosa, pero cuando canta el litoral es impresionante. Es un proyecto que quiero con todo el corazón que se concrete.

23-11-2010

Editorial

El invitado

En busca de... Mateo Villalba, músico

Les comentamos

Consultorio lingüístico

El buen decir





Arriba
    Clima
    Farmacias en Rafaela
    Teléfonos Útiles
    Encuestas
    Cartas de lectores
    Contacto


Contacto
Publicidad
suscripciones
  La Opinión On Line - Año 13 -
  es una publicación de Buffelli y Actis S.A.
  Anuncie en Diario La Opinión,
  tercer diario de la Provincia de Santa Fe.